Cuarto Domingo después de Pentecostés

 

Escrita por Norberto Rasch

Himno
INVOCACIÓN

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.  Nuestra ayuda es en el nombre del Señor quien hizo los cielos y la tierra.

”Tú eres digno, Señor y Dios nuestro de recibir la gloria, el honor y el poder porque Tú has creado todas las cosas; por tu voluntad existen y han sido creadas” Apocalipsis 4,11

Oficiante: ¡Vengan y adoremos al Señor…!
Respuesta:
Opción 1 (liturgia antigua): Gloria sea al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, como era al principio es ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén
Opción 2: (ver en):           Canto y Fe de América Latina Nro. 441-444

CONFESIÓN

Señor ante ti hacemos un repaso de los días que pasaron

¨ ¿se ha podido reconocer que pertenecemos a ti?
¨ ¿hemos evitado las peleas?
¨ ¿hemos dado ejemplo de reconciliación?
.. ¿Hemos lastimado a alguien?
¨ ¿te hemos obedecido, te hemos adorado y agradecido?

Señor, a veces  nuestros pecados son la acción, pero muchas más veces es la omisión, el no haber actuado, el no haber hecho. Nos damos cuenta de que algunas cosas pudieron haber sido diferentes, pero no nos hemos esmerado por ello, te pedimos que por ello no quites tu mirada de nosotros,

O: ¡Señor, ten piedad…!
R:
Opción 1 (lit.  antigua): Dios ten piedad de nosotros. Cristo ten piedad de  nosotros. Dios ten piedad de nosotros
Opción 2 (ver en):     Canto y Fe de América Latina Nro. 441-444

ANUNCIO DEL PERDÓN

“…yo los recibiré y seré un padre para ustedes, y ustedes serán mis hijos y mis hijas, dice el Dios todopoderoso”.  (2° Corintios 6,17c-18)

O: Gloria a Dios en las alturas…
R:
Opción 1 (lit.  antigua):  Y paz en la tierra para los hombres de buena voluntad. Amén. Amén. Amén.
Opción 2 (ver en):       Canto y Fe de América Latina Nro. 441-444

SALUDO

O: El Señor sea con ustedes.
R: Y con tu espíritu

ORACIÓN

Señor estamos celebrando un encuentro contigo. Celebramos un culto.
Te pedimos que saques esta hora y este tiempo de lo cotidiano y de la rutina. Déjanos sentir que tu palabra está destinada a nosotros.
Cuando con tu Palabra, transitas el camino a nuestros corazones, prepáranos para que a su vez nosotros busquemos caminos hacia nuestros prójimos.
Abre nuestros oídos y nuestros corazones para que estos milagros ocurran.
Amén

LECTURAS BÍBLICAS
Salmo 63,1-5.7-8
Zacarías 12,10-11; 13,1
Gálatas 3,23-29
Lucas 9,18-26
R:
Opción 1 (lit.  antigua): Aleluya. Aleluya. Aleluya!
Opción 2 (ver en):     Canto y Fe de América Latina Nro. 441-444

CREDO

CREDO APOSTÓLICO:
Creo en Dios Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. Y en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra del Espíritu Santo, nació de la virgen María, padeció bajo el poder de Poncio Pilatos, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la diestra de Dios Padre todopoderoso, y desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa iglesia cristiana, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida perdurable. Amén.
    
Himno

SERMÓN

Himno

ORACIÓN DE INTERCESIÓN

Señor una y otra vez reconocemos con asombro que tan cerca de nuestra vida está tu palabra y con cuanta fuerza habla a nuestras cuestiones cotidianas. No nos habla desde la lejana historia bíblica, sino que lo hace desde nuestra realidad. Descubrimos que estamos presentes en ella, somos su sujeto y no un simple objeto. Es por ello que tenemos coraje de traer ante ti todas nuestras cuestiones, todas las que nos preocupan, y las traemos en silencio ante ti…………………..

Pero no solo por nosotros te vamos a pedir. Tú nos has permitido y encargado que traigamos a tu presencia lo que necesitan otros en cualquier parte del mundo.

En especial te pedimos por aquellos que no lo pueden hacer por sí mismos:
Por los niños, los enfermos y los moribundos
Por los que se consideran desengañados por ti o abandonados
Por aquellos que no les interesa tu palabra o les cuesta creer

Bendice con tu presencia a aquellas  personas con los que nos resulta difícil el trato:
•    a las  personas con discapacidad,
•    a las personas ancianas  
•    a las personas marginales.
•    A las que sufren por la violencia de género y por aquellos que no son comprendidos y respetados por su opción de género.
•    …
•    …
Ten misericordia para con aquellos a los que la sociedad y nosotros olvidamos y separamos, los delincuentes cumpliendo sus condenas, los ex-convictos a quien nadie quiere dar empleo, a los enfermos de sida o cualquier enfermedad o condición que discrimine, de los que migran y los que huyen de las guerras y genocidios en su propia patria…

Te pedimos por los gobiernos poderosos de este mundo en que vivimos, que favorezcan actitudes que ayuden a dar de comer a los hambrientos en vez de subsidiar productos para sostener sus precios. Intercede para que no se fomenten peleas en ninguna parte del mundo que terminen en conflictos armados. Que se tome conciencia que hay que invertir en educación en vez de militarización.  Que la humanidad sea flexible para entender a otros que no piensan igual, y que las soluciones a los diferendos se encuentren a través del diálogo.

Es así como vamos a tu encuentro, con todos nuestros temores y dudas, con nuestras preguntas sobre el futuro de este mundo del que somos parte, acudimos con toda nuestra buena voluntad de poner manos a la obra, pero conscientes de nuestra falta de fuerzas para las tareas. Es por ello que pedimos tu bendición para el intento de trabajar por tu Reino.
En medio de un mundo convulsionado no queremos dejar de agradecer por la vida, por cada día nuevo y la posibilidad de servir a nuestro prójimo de la mejor manera. Permite que nuestro compromiso crezca día tras día. Amén.

PADRENUESTRO
Padrenuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo; el pan nuestro de cada día, dánoslo hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por los siglos de los siglos. Amén.

BENDICIÓN
Amén, amén, amén
Himno