Cuarto Domingo después de Epifanía

 

Escrita por Norberto Rasch

Himno

INVOCACIÓN

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Nuestra ayuda es en el nombre del Señor quien hizo los cielos y la tierra.

“Pido a nuestro Señor Jesucristo, que les dé sabiduría espiritual para entender su revelación y conocerlo mejor”.  (Efesios 1,17)

Oficiante:              ¡Vengan y adoremos al Señor…!

Respuesta:

Opción 1 (liturgia antigua): Gloria sea al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, como era al

                              principio es ahora y siempre por los siglos de los siglos.

                              Amén.

Opción 2: (ver en):           Canto y Fe de América Latina Nro. 441-444

CONFESIÓN

Señor no podríamos celebrar este culto, no podríamos escuchar tus palabras si no hacemos primeramente un reconocimiento de nuestro interior si no logramos primero presentarnos ante ti tal como hemos manejado nuestra vida.

Descubrimos una y otra vez, con qué facilidad hablamos acerca de tu amor pero cuantas dificultades tenemos para ponerlo en práctica entre nosotros. Descubrimos que tenemos mucha facilidad de hablar de los demás, de criticarlos, pero que no hablamos con cada uno de esos otros, abiertamente, con sinceridad y paciencia.

Señor nos resulta una carga que aportamos tan poco a que tu Evangelio sea creíble. Por todo ello te pedimos perdón.

O:                  ¡Señor, ten piedad…!

R:

Opción 1 (lit.  antigua):       Dios ten piedad de nosotros. Cristo ten piedad de nosotros.                            

                              Dios ten piedad de nosotros.

Opción 2 (ver en):                 Canto y Fe de América Latina Nro. 441-444

ANUNCIO DEL PERDÓN

Escuchen la respuesta que da Dios a cada uno que siente arrepentimiento y tiene la voluntad para el cambio:

“Yo estoy contigo para salvarte y librarte. Yo, el Señor, doy mi palabra”.  (Jeremías 15,20c)

O:                  Gloria a Dios en las alturas...

R:

Opción 1 (lit.  antigua):      Y paz en la tierra para los hombres de buena voluntad. Amén. Amén. Amén.

Opción 2 (ver en):           Canto y Fe de América Latina Nro. 441-444

SALUDO

O: El Señor sea con ustedes.

R: Y con tu espíritu

ORACIÓN

Señor ahora te pedimos por tu Espíritu Santo. Sin su presencia no lograríamos la apertura que necesitamos para recibir lo que en esta hora deseas regalarnos. Todo lo que estemos cantando diciendo y escuchando transfórmalo en tu Palabra con la que pretendes lograr el cambio en cada uno de nosotros y como comunidad que debe cambiar y renovarse siempre.

Bendícenos con un culto que a ti te honre y a nosotros nos renueve y alegre el corazón.

Amén

LECTURAS BÍBLICAS

Salmo15

Miqueas 6,1-8

1ª Corintios 1,18-31

Mateo 5,1-12

R:

Opción 1 (lit.  antigua):       Aleluya. Aleluya. Aleluya.!

Opción 2 (ver en):            Canto y Fe de América Latina Nro. 441-444

CREDO

CREDO APOSTÓLICO:

Creo en Dios Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. Y en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra del Espíritu Santo, nació de la virgen María, padeció bajo el poder de Poncio Pilatos, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la diestra de Dios Padre todopoderoso, y desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa iglesia cristiana, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida perdurable. Amén.

 Himno

SERMÓN

Himno

ORACIÓN DE INTERCESIÓN

Amado Señor no importa cuántos seamos en este culto, cada uno de nosotros te es importante, a cada uno has hablado en la meditación. A cada uno le has dicho cosas muy personalmente.

Ahora regresamos a nuestras casas y mañana a nuestras tareas cotidianas. Lo hacemos con tu bendición, pero también con un mandato de tu parte: a través nuestro hombres, mujeres y niños deben recibir la Buena Nueva de tu amor.

Señor en este momento tenemos presente ante nosotros a los que no han venido, especialmente a los que se sienten abandonados y sin que nadie los escuche, a quienes les falta una palabra de aliento. Hazles sentir tu presencia y tener la certeza de que no los has olvidado, y a nosotros ponnos en camino hacia ellos para concretar en forma visible los lazos de amor fraterno.

Entre nosotros, muchos tienen miedo. Miedo de otras personas, miedo de sí mismos, de callar o de hablar, miedo de morir. Señor tu mismo has experimentado lo que es el miedo. Hoy Señor eres tú el fuerte, el resucitado que ha vencido todos los miedos hasta el de la misma muerte. Permite que encontremos en ello el coraje de enfrentar nuestros miedos, pequeños o grandes.

Entre nosotros, muchos están tristes, por una despedida, por una frustración, por una relación difícil o imposible, tristes por sus fracasos en esta sociedad que se parece cada vez más a una picadora de carne…A todos, danos paciencia y la certeza de que son bienaventurados y herederos del Reino.

Te pedimos por los poderosos, por los famosos y los admirados por sus logros. No permitas que enceguezcan en su pedestal y olviden que por el lugar que la sociedad les ha otorgado deben actuar responsablemente, ya sea porque deciden el destino de muchas personas o porque son modelo de generaciones enteras.

Amado Señor a ti escuchamos y en ti esperamos, hoy y todos los días de nuestra vida. Queremos unirnos en alabanza con la Oración más hermosa…

PADRENUESTRO

Padrenuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo; el pan nuestro de cada día, dánoslo hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por los siglos de los siglos. Amén

 

BENDICIÓN

Amén, amén, amén

Himno