Décimo octavo domingo después de Pentecostés

 

Escrita por Norberto Rasch desde una mirada inclusiva

Himno

INVOCACIÓN

Dios está siempre y en todo lugar con nosotros. Es por ello que el salmista afirma:

“Señor tu me has examinado y me conoces. Tú conoces todas mis acciones aún de lejos te das cuenta de lo que pienso. Por todos lados me has rodeado, tienes tus manos puestas sobre mi”. (Salmo 139)

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Nuestra ayuda es en el nombre del Señor quien hizo los cielos y la tierra.

Oficiante:             ¡Vengan y adoremos al Señor…!

Respuesta:

Opción 1 (liturgia antigua): Gloria sea al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, como era al principio es ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén

Opción 2: (ver en):           Canto y Fe de América Latina Nro. 441-444

CONFESIÓN

Estamos ante nuestro Dios y cada uno en su interior ora: ………

Es muy bueno Señor que sabes tanto acerca mío, pues entonces sabes de la aflicción que me oprime y sobre la cual con nadie he podido hablar, aflicción que solo puedo traer ante ti.

Tú también sabes las cosas que han alegrado mi corazón últimamente y por ellas te quiero agradecer.

También sabes acerca de mi culpa, aunque la he podido disimular ante mis hermanos, ante ti queda mi vida al descubierto. Todos los pensamientos con los que condenara a mis semejantes, a los que no son de mi condición, las personas de distinto género, personas con discapacidad, de otra condición social… todas las acciones sin empeño que demuestran mi falta de compromiso, todas las excusas que encuentro cuando alguien me necesita. Todo me demuestra Señor que no doy amor tal como lo recibo de ti.

O:               ¡Señor, ten piedad…!

R:

   Opción 1 (lit.  antigua):   Dios ten piedad de nosotros. Cristo ten piedad de  nosotros.                             Dios ten piedad de nosotros

 Opción 2 (ver en):         Canto y Fe de América Latina Nro. 441-444

ANUNCIO DEL PERDÓN

Porque Jesucristo vive, puedo anunciarles: Dios nos acepta, aún si nosotros nos consideramos indignos.

O:  Gloria a Dios en las alturas...

R:

Opción 1 (lit. antigua): Y paz en la tierra para los hombres de buena voluntad. Amén. Amén. Amén.

Opción 2 (ver en):     Canto y Fe de América Latina Nro. 441-444

SALUDO

O: El Señor sea con ustedes.

R: Y con tu espíritu

ORACIÓN

Padre celestial, tan distintos como podemos ser en edades, intereses, condición, ideologías o de orígenes, estamos unidos en ti.

De esta buena noticia esperamos la fuerza, la confianza y la claridad para nuestra vida y un encuentro contigo.

Es verdad, esperamos mucho, mucho para expectativas humanas, pero sabemos que para ti eso es posible. Es por ello que pedimos por tu presencia y por tu bendición para escuchar tu palabra.

Amén

LECTURAS BÍBLICAS

Salmo 19

Éxodo 20, 1 – 4; 7 – 9; 12 – 20

Filipenses 3, 4b – 14

Mateo 21, 33 – 46

R:

Opción 1 (lit.  antigua): Aleluya. Aleluya. Aleluya.!

Opción 2 (ver en):     Canto y Fe de América Latina Nro. 441-444

CREDO

CREDO APOSTÓLICO:

Creo en Dios Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. Y en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra del Espíritu Santo, nació de la virgen María, padeció bajo el poder de Poncio Pilatos, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la diestra de Dios Padre todopoderoso, y desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa iglesia cristiana, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida perdurable. Amén.

Himno

SERMÓN

Himno

ORACIÓN DE INTERCESIÓN

Señor concluimos este culto con alabanzas y agradecimientos: ¿donde hay un Dios como tú que obra tan maravillosamente sobre el ser humano? (Miqueas 7,18; Salmo 66,5). Tú demuestras aún más tu amor cuando más te lastimamos no escuchándote o yendo nuestros propios caminos. De eso nos avergonzamos.

Podemos comenzar ahora una nueva semana con confianza solamente porque tu nos has hecho la promesa de la asistencia continua en todo momento, a pesar de nuestros continuos alejamientos. Esto nos da la tranquilidad de que nuestra vida no está signada por cualquier circunstancia sino que tú la llevas en tus sabias manos.

Pero en esta semana que comenzamos, ayúdanos a ver las tareas que se esperan de cada uno de nosotros. Ayúdanos a no perder el tiempo lamentando por la ayuda que no podemos brindar a los que están lejos, y motívanos a poner manos a la obra con los que estando cerca de nosotros necesitan de nuestra ayuda, a veces muy cerca en nuestra propia familia, en el vecindario o en la congregación.

Señor te pedimos por nuestra pequeña iglesia, da fuerza y convicción a sus predicadores y colaboradores. Tú sabes que también tienen horas de dudas y tribulaciones, de tentaciones y de desgano. Está a su lado y concédeles horas de alegría por su vocación. Fortifícalos con tu Espíritu Santo para que tu palabra y voluntad sea difundida con fuerza.

Te encomendamos a todos aquellos que en estos días están solos. Muéstranos los caminos que conducen a ellos y danos la valentía de transitarlos. Te pedimos que podamos llegar hasta aquellos que de su vida ya nada esperan. Que podamos llevarles con convicción el mensaje de que no están demás en el mundo.

Consuela a aquellos que están enfermos…a aquellos que los cuidan y acompañan.

Tantas cosas tenemos en nuestros corazones, tantos agradecimientos, tantos pedidos, los traemos todos ante ti en el silencio de nuestra Oración…

Nos unimos en la Oración que Jesucristo nos enseñara…

PADRENUESTRO

Padrenuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo; el pan nuestro de cada día, dánoslo hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por los siglos de los siglos. Amén

BENDICIÓN

Amén, amén, amén

Himno