Décimo séptimo domingo después de Pentecostés

 

Escrita por Norberto Rasch desde una mirada inclusiva

Himno

INVOCACIÓN

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Nuestra ayuda es en el nombre del Señor quien hizo los cielos y la tierra.

Feliz de aquel para quien los mandamientos del Señor no son una carga y los recibe con alegría y vive con su guía.

“Ese es como un árbol plantado a la orilla de un río, que da su fruto a su tiempo y jamás se marchitan sus hojas” (Salmo 1,3)

Oficiante:             ¡Vengan y adoremos al Señor…!

Respuesta:

Opción 1 (liturgia antigua): Gloria sea al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, como era al principio es ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén

Opción 2: (ver en):           Canto y Fe de América Latina Nro. 441-444

CONFESIÓN

Señor muchas veces nos sentimos como un árbol jugoso, lleno de fuerza y vigor y donde todo florece a nuestro alrededor.

A veces hasta estamos librados de necesidades materiales mínimas, pero de todas maneras nuestra vida está rodeada de preocupaciones y de enfermedad, de agresiones y de situaciones que no podemos manejar. Esto se acrecienta día a día.

A decir verdad, todavía no hemos aprendido agradecer cuando las cosas nos salen bien, y confiar y esperar en ti cuando los caminos son difíciles. Nuestra continua falta de fe es nuestra compañera de viaje por esta vida.

O: ¡Señor, ten piedad…!

R:

   Opción 1 (lit. antigua):   Dios ten piedad de nosotros. Cristo ten piedad de  nosotros.  Dios ten piedad de nosotros

 Opción 2 (ver en): Canto y Fe de América Latina Nro. 441-444

ANUNCIO DEL PERDÓN

Tal como Dios dijo a Josué‚ en su difícil camino, nos dice también a nosotros:

“Yo soy quien te manda que tengas valor y firmeza. No tengas miedo ni te desanimes porque yo tu Señor y Dios estaré‚ contigo dondequiera que vayas”.   (Josué‚ 1,9)

O:  Gloria a Dios en las alturas...

R:

Opción 1 (lit. antigua): Y paz en la tierra para los hombres de buena voluntad. Amén. Amén. Amén.

Opción 2 (ver en):     Canto y Fe de América Latina Nro. 441-444

SALUDO

O: El Señor sea con ustedes.

R: Y con tu espíritu

ORACIÓN

Señor esta hora es para nosotros una fuente de fuerza para las responsabilidades y situaciones que tendremos durante las semanas venideras. Bendice este momento.

Permite que incluyamos en esta bendición a los que hubiesen querido estar y por su trabajo, salud o su edad no pueden estar aquí. Tampoco queremos dejar de lado a aquellos que no quieren venir. Que tu palabra, que llega a nosotros, también llegue a ellos.

Amén

LECTURAS BÍBLICAS

Salmo 78, 1 – 4

Éxodo 17, 1 – 7

Filipenses 2, 1 – 13

Mateo 21, 23 – 32

R:

Opción 1 (lit. antigua): Aleluya. Aleluya. Aleluya.!

Opción 2 (ver en):     Canto y Fe de América Latina Nro. 441-444

CREDO

CREDO APOSTÓLICO:

Creo en Dios Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. Y en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra del Espíritu Santo, nació de la virgen María, padeció bajo el poder de Poncio Pilatos, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la diestra de Dios Padre todopoderoso, y desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa iglesia cristiana, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida perdurable. Amén.

Himno

SERMÓN

Himno

Señor nuestro Dios, tu sabes cuán olvidadizos somos. Sabes con qué rapidez tu palabra es arrollada en nuestra vida por tanto palabrerío fácil de la vida cotidiana. Por ello, haz que tu palabra resuene fuerte en nuestro corazón para que no pueda ser apartada ni tapada. Que siempre tengamos la certeza de tu fidelidad, de tu amor de tu misericordia y de tu perdón.

Permite que nuestra fidelidad y confianza hacia ti sea más fuerte en momentos en que no comprendemos tu accionar y por ello nos pareces lejano.

Te queremos agradecer que no debamos transitar solos por esta vida. Hay tantas personas que nos rodean y nos enriquecen. Ayúdanos a conducirnos correctamente con ellos para que no los ofendamos o lastimemos.

Permítenos estar a su lado cuando nos necesiten. Ayúdanos a darnos cuenta de que no siempre tenemos la razón y que no siempre debemos tener la última palabra. Cuando nos sorprendamos en esas actitudes de soberbia, permítenos cambiar y luego disfrutar con humor ese cambio.

Tú nos amas, es por ello que te pedimos por ayuda.

Te pedimos por nuestros hijos y ahijados, cualesquiera sea su edad. Pero para los más pequeños entre ellos te pedimos tu protección y a nosotros como congregación ayúdanos a incorporarlos en la comunidad viviente, en los Cultos, en la escuelita dominical, en la catequesis. Permítenos una apertura tal que sean el presente de la congregación.

Te agradecemos por esta nuestra congregación, porque a pesar de las dificultades y el desinterés de muchos podemos tener este lugar de encuentro que nos significa mucho en el camino hacia ti, tanto que lo cuidamos y por el nos responsabilizamos. Bendícenos con un crecimiento.

Te damos gracias por todos aquellos que colaboran y ayudan a llevar adelante esta comunidad, te damos gracias por el don de la música que nunca falta en los cultos, por los dones directivos de la comisión, el don de los lectores y de los que trabajan con los niños.

Pero también agradecemos por todos los dones no tan evidentes, la Oración silenciosa por el necesitado, la participación en general…

Nuestra súplica se eleva en especial por los que en nuestra comunidad están solos o enfermos…

Pero hay muchos de los que no hemos tenido noticia. Llega a ellos con tu palabra a través de hermanos y hermanas dispuestas, a través de nosotros mismos. Danos valor para caminar hacia ellos con palabras de consuelo y si hace falta con ayuda concreta.

Te pedimos por quienes están en la pobreza, la indigencia. Por los que no tienen para la salud o la educación. Permite que nosotros seamos creativos en la ayuda al prójimo.

Comienza una nueva semana de trabajo, de alegrías y de preocupaciones. No nos dejes transitar solos por ella. Acompáñanos.

PADRENUESTRO

Padrenuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo; el pan nuestro de cada día, dánoslo hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por los siglos de los siglos. Amén

BENDICIÓN

Amén, amén, amén

Himno