Domingo Después de Navidad

Escrita por Norberto Rasch

INVOCACIÓN

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén
Nuestra ayuda es en el nombre del Señor quien hizo los cielos y la tierra.

“tengan valor y firmeza, no tengan miedo ni se asusten, el Señor su Dios está con ustedes y no los dejará ni los abandonará”. (Deuteronomio 31,6)

Oficiante: ¡Vengan y adoremos al Señor…!
Respuesta:
Opción 1 (liturgia antigua): Gloria sea al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, como era al principio es ahora y siempre por los siglos de los siglos.
Amén
Opción 2: (ver en): Canto y Fe de América Latina Nro. 441-444

CONFESIÓN

Padre Celestial, te agradecemos por este mensaje de ánimo. Nos hace muy bien si al comienzo de este nuevo año lo podemos escuchar con tanta fuerza y claridad. tu palabra siempre nos ayuda a clarificar nuestra situación ante ti.

Quisiéramos confiar pero siempre nos impresionan nuestras experiencias negativas. Quisiéramos amar y nuestro corazón egoísta primero piensa en sí mismo. Tenemos dificultades en creer que este mundo puede cambiar; de que cada uno de nosotros puede cambiar.
Pero este es en realidad nuestro deseo y nuestra esperanza. Que en tu gran misericordia nos aceptes tal como somos, y en tu gran amor nos perdones para que podamos comenzar a transitar por tus caminos.

O: ¡Señor, ten piedad…!
R:
Opción 1 (lit. antigua): Dios ten piedad de nosotros. Cristo ten piedad de nosotros.
Dios ten piedad de nosotros
Opción 2 (ver en): Canto y Fe de América Latina Nro. 441-444

ANUNCIO DEL PERDÓN

Si nuestro arrepentimiento es sincero y nos proponemos con firmeza a cambiar el rumbo y orientarlo hacia el Creador podremos decir junto al profeta Isaías: “Mira, en vez de amargura ahora tengo paz, tú has preservado mi vida de la fosa destructora porque has perdonado todos mis pecados”. (Isaías 38,17)

O: Gloria a Dios en las alturas…
R:
Opción 1 (lit. antigua): Y paz en la tierra para los hombres de buena voluntad.
Amén. Amén. Amén.
Opción 2 (ver en): Canto y Fe de América Latina Nro. 441-444

SALUDO

O: El Señor sea con ustedes.
R: Y con tu espíritu

ORACIÓN

Señor Jesucristo, haz que esta hora sea de más significado que simplemente una reunión de comienzo de año. Deja que todavía podamos escuchar los sonidos del mensaje de navidad, que nos trajo tantos sentimientos de confianza y compromiso, de paz y de amor.

Es justamente lo que anhela nuestra vida, coraje y esperanza, amor para nuestro trato diario y alegría de vivir. No permitas que nos quedemos tranquilos o satisfechos con lo que ya tenemos sino promueve en nosotros la continua búsqueda de tu salvación para los que nos rodean y para nosotros.
Amén

LECTURAS BÍBLICAS
Salmo 8
Eclesiatés 3,1-13
Apocalipsis 21,1-6a
Mateo 25,31-46

R:
Opción 1 (lit. antigua): Aleluya. Aleluya. Aleluya.!
Opción 2 (ver en): Canto y Fe de América Latina Nro. 441-444

CREDO

CREDO APOSTÓLICO:
Creo en Dios Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. Y en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra del Espíritu Santo, nació de la virgen María, padeció bajo el poder de Poncio Pilatos, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la diestra de Dios Padre todopoderoso, y desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa iglesia cristiana, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida perdurable. Amén.

Himno

SERMÓN

Himno

ORACIÓN DE INTERCESIÓN

Te agradecemos, Padre, que los seres humanos te somos de tanto valor que no te fue menos ser uno entre nosotros y llevar sobre tus espaldas el dolor y la angustia de todos los días … por no ser aceptado, discriminado, despreciado, el odio y la muerte que marcan tantas situaciones diarias. En medio de esta realidad, tú te nos has acercado más que cualquier ser humano. Es por ello que podemos hablar claro contigo y nombrar las cosas por su nombre.

Señor miramos con preocupación los días de este año nuevo. Vemos densos nubarrones en el futuro. Te traemos nuestras inseguridades y nuestros miedos. Pensamos en nuestras vidas privadas, en nuestros niños, en nuestras parejas, padres y hermanos. Protégelos y bendícelos.

Queremos incluir en nuestros pensamientos a quienes están solos y enfermos. Permite que en este año podamos encontrar los caminos que nos acerquen hacia ellos y poder servirles de acercamiento a ti.
También te pedimos fuerzas para asumir un compromiso especial con esta comunidad para que pueda crecer y acercar a los que se han alejado. Permítenos corregir las fallas y errores que ocasionan estos alejamientos.

Pensamos en nuestros oficios y trabajos, en los compañeros de tareas, pues también ellos te necesitan. Pensamos en los que no tienen futuro porque no tienen trabajo o ya saben que serán despedidos. Nos consuela saber que ante ti no somos una suma o resta financiera en un frío cálculo, pero necesitamos alimentar a nuestros seres queridos, necesitamos darles educación y salud, una vida con las mínimas condiciones de dignidad, es por ello que te pedimos que trasformes los corazones de piedra de quienes deciden en corazones humanos que puedan latir y sentir las necesidades de los más desprotegidos de esta red social en que estamos inmersos.

Pensamos en la situación mundial y los peligros a los que está sujeta la paz, que por ahora no es otra cosa que un débil equilibrio de fuerzas y de armas, que cuesta más que alimentar a los hambrientos y satisfacer las necesidades básicas de la gran masa humana sumergida en la marginalidad. Por ahora debemos ver como el odio y la muerte están permeando toda acción, es por ello que te pedimos que nos des aliento para confiar en tus promesas de paz verdadera.

Porque tenemos la semilla de esa confianza comenzamos con ánimo este año y porque encontramos sustento en tus promesas y hemos aprendido a confiar en ellas más allá de las dificultades, Déjanos transitar también este año bajo tu Nombre y tu Gracia.

PADRENUESTRO
Padrenuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo; el pan nuestro de cada día, dánoslo hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por los siglos de los siglos. Amén

BENDICIÓN

Amén, amén, amén

Himno