Miércoles 27 de enero

Voy a decirles a quién se parece el que viene a mí y me oye y hace lo que digo: se parece a un hombre que para construir una casa cavó primero bien hondo, y puso la base sobre la roca. Cuando creció el río, el agua dio con fuerza contra la casa, pero ni moverla pudo, porque estaba bien construida.

Lucas 6,47-48

¡Qué importante es la Palabra de Dios en nuestras vidas! Muchas veces decidimos no escucharla simplemente porque no tenemos tiempo, es aburrida, es antigua o no tiene nada para decirnos. Siempre estamos llenos de excusas para evitar prestar atención a lo que Dios nos quiere decir.

Muchas veces incluso nos alejamos de Dios porque no nos gusta lo que tiene para decirnos o porque no queremos hacer lo que se nos pide. Pero no somos los únicos, repasemos la historia de Jonás y veremos que él tampoco quería escuchar a Dios, parece que es un sentimiento muy humano.

Pero Jesús nos explica muy bien que escuchar la Palabra de Dios es el fundamento central de nuestras vidas, es una base sólida sobre la que podemos construir nuestras vidas y un lugar privilegiado donde podemos descansar. Jesús lo sabe muy bien y nos invita a escuchar la Palabra para que las crecidas y los embates no nos derriben.

Leer el texto bíblico, en comunidad y en casa, nos permitirá establecer esa base sólida sobre la cual construir nuestra vida con la certeza de que Jesús nos ayuda.

Funda tu casa sobre la roca, que Jesucristo te ayudará. (Canto y Fe N° 226)

Guillermo Perrin

Lucas 6,47-49

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