Miércoles 5 de agosto

 

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Actúen con rectitud y humildad y quizás así encontrarán refugio en el día de la ira del Señor.

Sofonías 2,3

La capital de Judá está en el centro de la preocupación de Sofonías. Acusa a sus dirigentes de la degradación moral de la ciudad. La corrupción surge directamente de su fracaso como líderes en vivir a la altura de las funciones y las responsabilidades que les han sido asignadas (comparar con Jeremías 18,18; Ezequiel 22,23-30). El templo, es decir los líderes religiosos también son señalados, porque los sacerdotes no enseñaban la palabra de Dios, ni los profetas hablan sobre la verdad.

Es en este contexto, que el profeta Sofonías, hace un profundo llamado al arrepentimiento. Aun cuando la destrucción es inminente, hay todavía tempo para ser salvados de la calamidad, siempre y cuando haya de parte del pueblo un verdadero y profundo arrepentimiento. Los malvados que rehúsan arrepentirse serán consumidos como paja, en el día del Señor. En el Salmo 1,4 los malvados también son comparados con la paja, y al fin, perecen.

Con las palabras busquen al Señor, Sofonías anima a los que se humillan ante Dios a aferrarse a su fe. El profeta enseña que buscar a Dios es lo mismo que buscar justicia y humildad. Esta actitud de arrepentimiento es esencial para escapar del juicio venidero.

Los humildes son aquellas personas que permanecen fieles a Dios, y a quienes él guía y enseña. El salmista dice: El Señor es bueno y justo, él corrige la conducta de los pecadores y guía por su camino a los humildes; los instruye en la justicia” (Salmo 25,8-9). A los humildes se les suplica que se preparen para el juicio venidero buscando a Dios, la justicia y la humildad.

Para los humildes que son fieles, la posibilidad de sobrevivir se expresa por medio de la palabra: quizás. La supervivencia depende de la gracia divina, y la gracia es algo que no debe darse por sentado. Frente a la ruina inminente hay esperanza para el futuro, pues Dios es misericordioso. Dios ha prometido proteger a todos los que confían en él. Este tipo de confianza elimina la autosuficiencia, el engaño, la soberbia y la impostura.

Julio Strauch

Sofonías 2,1-7