Nochebuena (2)

Escrito por Norberto Rasch desde una perspectiva de inclusión

HIMNO:

Celebramos este culto de Nochebuena en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Desde el principio de los tiempos y por siempre el Señor es la luz,

                              “un pueblo andaba en la oscuridad,

                               Vio una gran luz

                               Una luz ha brillado para los que vivían en las tinieblas

                               El Señor ha traído una gran alegría

                               Y muy grande es el gozo”.  (Isaías 9, 1-3)

En este culto es la intención que cada uno tenga su lugar no solo en los aspectos externos que hacen al espacio sino en el sentido que sienta que puede hacer suyo este lugar. Es por eso que es bienvenido. Jesús hizo mucho hincapié en no dejar fuera de sus invitaciones y convocatorias a los sordos, ciegos, cojos, paralíticos, en fin, a todas aquellas personas que tienen una discapacidad. Llamó a mujeres, niños, hombres, humildes y pudientes…cualquiera fuera su condición.

Espero y es mi deseo que podamos encontrar un espacio de tranquilidad y de reflexión. Que con este culto pueda finalizar la carrera que hemos emprendido en los últimos días. Todo eso pasó. Queremos aquí comenzar la Nochebuena.

Queremos agradecer juntos a Dios el poder escuchar la buena nueva del nacimiento de Jesús, nuestro Salvador. Hoy una vez más podremos llevarnos la certeza del amor de Dios.

Lector 1                        

                              “porque nos ha nacido un niño,

                               Dios nos ha dado un hijo

                               al cual se le ha concedido el poder de gobernar

                               es príncipe de paz, Dios invencible, su reino eterno

                               y nunca acabar”. (Isaías 9,6-7)                    

HIMNO:

                              La diferencia entre el ser y estar de esta fiesta es un espacio que debe llenarse en cada uno de nosotros más allá de comidas y regalos, del ajetreo y corridas. Ir al encuentro de esta intención reunidos en comunidad es una práctica saludable, puesto que cuando se produce el encuentro con mi prójimo se produce el encuentro con Dios. Todo encuentro fortalece los vínculos fraternos y enriquecen mi relación con Dios.

Es por todo ello que les invito a que nos unamos a aquellos pastores que escucharon por primera vez a los ángeles decir:

Lector 2

                             “Gloria a Dios en las alturas,

                               Paz en la tierra entre los hombres

                               Y buena voluntad para con ellos”. (Lucas 2,14)

Y así decidieron ir a ver con sus propios ojos lo que había sucedido…

HIMNO:

LECTURAS BÍBLICAS

Salmo 96,1-3.11-13

Isaías 9,1-7

Tito 2,11-14

Lucas 2,1-14;

Mateo 1,1-25

ORACIÓN

Señor te agradecemos por esta reunión, y porque has creado en nosotros la intención de venir. Es importante, ya que son los únicos momentos de calma y sosiego antes de que se comience a celebrar una fiesta en que pocos te tienen presente.  Nuestra intención es que esta tranquilidad y este Espíritu de celebración lo podamos llevar a nuestras casas y a los lugares en que estemos en esta Nochebuena y mañana en la Navidad. Nochebuena es testimonio vivo y renovado de que tu promesa de amor está presente y que lleva el nombre de cada uno de nosotros.

Oficiante o Lector

Pensamientos sobre la Nochebuena…

Como las personas que estaban en aquella noche junto al pesebre en Belén, no podemos hacer otra cosa que sorprendernos. Miramos el cuadro sin comprender plenamente. Un niño nacido en la pobreza y la marginación nos es presentado como salvador. Realmente hace falta una gran cuota de fe para creer que será el salvador. Estamos acostumbrados en nuestros tiempos que los salvadores portan pesado armamento con efectivo poder de fuego, son duros de matar y aniquilan a todos sus enemigos a quienes odian encarnizadamente. Esa es la fórmula y es efectiva.

Puede ser que sean efectivos en su arte y que no quede enemigo en pie, pero su propuesta de paz solo se sostiene con las armas y la salvación ni se menciona. Días pasados un niño que por su edad era bastante inocente para comprender ciertas cosas, se encargó de anunciar el mensaje de Navidad, tal como lo había aprendido en esta sociedad atea y occidental, con su flamante ametralladora de juguete, todavía sin sacar del embalaje se encargaba de matar a cuanta persona pasaba a su lado. Como hablarle a ese niño luego de amor al prójimo, respeto por la vida si ya está ensayando la muerte ajena…

                              El mundo se ha encargado de desdibujar la imagen de la Nochebuena. No es comercial. La paz no conviene a nadie que piense así, y menos la que trae Jesús, que nos compromete a compartir y a amar sin límites.

                              Este es el mensaje que debemos vivir y trasmitir. Si hoy estamos aquí es porque mucho o poco, pero algo nos significa el nacimiento de Jesús. Quizás para alguno solo sea el nacimiento de Jesús el Hijo de Dios, quizás para otros ya sea el nacimiento de Jesús el Salvador. La comprensión de esta diferencia se ha de constituir en la búsqueda de cada uno, y en la búsqueda de la comunidad.

                              Al igual que los pastores en los campos, también nosotros venimos desde la oscuridad, desde los temores y los yerros de nuestra vida, que no necesariamente deben ser graves para ser un estorbo en nuestra relación con Dios y el prójimo.

                              Como decía al principio es el deseo que todos y cada uno encuentren un lugar su lugar frente y junto a Dios. Hemos venido en busca del calor y de la luz para nuestra vida. Hemos venido en busca de consuelo y salvación. No me cabe duda que si la búsqueda es sincera, mucho de ello nos llevaremos a nuestras casas. Hay un secreto, si se comparte con los demás, la que me llevo de la presencia de Dios no disminuye, sino que se multiplica al ciento por uno.

Porque estas cosas suceden con más fuerza en la Nochebuena es que agradecemos a Dios que nos inquietó a venir.

Silencio de 2-3 minutos con intermedio musical

HIMNO:

Letanía. (A cada intención la congregación contesta):

“Gloria a Dios en las alturas”.

Celebramos hoy el nacimiento de nuestro Salvador Jesucristo, que nació en la marginación y el olvido para demostrar que su poder no se compara con nuestra manera de hacer las cosas…

“Gloria a Dios en las alturas”.

Celebramos que por su gran amor se hizo carne como nosotros para vivir entre nosotros…

“Gloria a Dios en las alturas”.

Celebramos que Dios nos tuvo en cuenta y lo sigue haciendo por siempre…

“Gloria a Dios en las alturas”.

Celebramos que podemos alegrarnos como aquellos pastores que escucharon a los ángeles anunciar…

“Gloria a Dios en las alturas”.

Señor se ahora bienvenido en nuestros corazones y en nuestras moradas. Ofrecemos la nuestra para que encuentres una morada, un lugar. Amén.                             

CREDO DE NAVIDAD (Para la Nochebuena)                

HIMNO:

ORACIÓN

Padre de los cielos,

Una vez más lo hemos escuchado y no podemos salir de nuestro asombro. Cristo el Salvador está entre nosotros. Es nuestro deseo que ese mensaje y esa certeza suene con mucha fuerza en nosotros para que supere el bullicio y el ruido que habrá hoy por la noche.

Dios hecho hombre y para nuestro beneficio, es increíble.

Es así como podemos ver nuestra vida con nuevas expectativas. Podemos contar una vez más con tu amor. Nuestra vida cobra sentido y la muerte no nos asusta.

Es por ello que no queremos mirar solo nuestros grandes problemas y pensar que la alegría de tu venida recién se manifestará cuando los problemas no existan sino comprender que tu alegría es a pesar de ellos y para mitigar su influencia sobre nosotros.

Te pedimos que acompañes especialmente a aquellos que por su alejamiento de ti ya no se reúnen para alabarte, que se sienten vacíos por dentro y en esta época desesperan puesto que conocen el valor de lo perdido. Permite que podamos acercarles la buena noticia de tu venida nuevamente. Danos el poder de tu Espíritu para ello.

Tu vienes a habitar entre nosotros sin hacer grandes preguntas sobre cómo y dónde, simplemente entre nosotros para traernos alegría y fortaleza para transitar con seguridad el camino que lleva a Dios.

Señor contigo hemos intercambiado regalos, tu nos has traído presentes y nosotros también te trajimos algo. Tú te vas con las manos y espaldas cargadas llevando todo para ponerlo en la cruz, nosotros nos quedamos con el corazón rebosante de alegría y paz interior.

Como siempre Jesús de un encuentro contigo, nos llevamos más de lo que traemos.

Bendícenos a todos en esta Nochebuena

PADRENUESTRO

Padrenuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo; el pan nuestro de cada día, dánoslo hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, más líbranos del mal. Porque tuyo es el Reino, y el Poder, y la Gloria, por los siglos de los siglos. Amén

BENDICIÓN

Lleven a sus casas, a sus barrios, trabajos y amigos la Bendición de Dios. Sean portadores dignos de ella. Tómense el tiempo para acercarse a Dios. Sean fuertes en el amor al prójimo, de tal manera que no pasen por alto a nadie. Están seguros en la esperanza y creativos en sus tareas. Dios les conceda pan y trabajo para el cuerpo y paz para el espíritu. Para que todo ello sea posible lleven con ustedes la paz de Cristo, el amor de Dios y la fuerza del Espíritu Santo las tres manifestaciones de un solo Dios, desde siempre y por siempre.

Amén, amén, amén.

HIMNO: