“Afirmando un ecumenismo de gestos concretos”

CLAIEn el marco de la VI Asamblea del Consejo Latinoamericano de Iglesias, se llevó a cabo la elección para presidente, este último sábado, 25 de mayo. De los cinco candidatos presentados, fue finalmente electo el pastor Felipe Adolf, de la Iglesia Evangélica Luterana del Ecuador.

El pastor Felipe Adolf, de 67 años, fue Secretario General del CLAI entre 1984-1988. Desde el año 2007 es miembro del Consejo de Administración del CLAI (elegido en Barranquilla), y Vicepresidente de la Junta Directiva. Felipe Adolf es de nacionalidad argentina, pero reside en Ecuador desde 1984.

Así mismo, se procedió a la elección del Consejo administrativo, resultando electos los siguientes titulares: Ashley Hodgson, Carlos Poma, David Cela Heffel, Isdalia Ortega Sánchez, Jaime Rivera Solero, Jaime Siancas, Jessie C. M. Espinoza, Jorge D. Ziljstra Arduin, Katilene Willms Labes, Margarita Casco, María Yi Reina, Nilton Emerick, Odja Barros, Roger Cabezas, Verona Samon y Viviana Pinto.

El domingo por la mañana, se celebró la primera reunión de la nueva Junta Directiva. Los demás miembros de la Asamblea del CLAI participaron del culto del domingo en los templos de las familias confesionales del Consejo Latinoamericano de Iglesias.

En una celebración especial, los miembros salientes de la Junta Directiva colocaron las estolas a los nuevos miembros, entre saludos y deseos de bendición para la labor del Consejo. El culto contó con el mensaje de la presbítera Ofelia Ortega, de la Iglesia Presbiteriana Reformada y Presidente del Consejo Mundial de Iglesias para América Latina. “Ir a la raíces de los problemas sociales, desde la propia raíz de nuestra espiritualidad; es el fundamento último de la espiritualidad para con otro mundo posible, de  ahí que necesitamos una Iglesia de misericordia, una Iglesia más cristiana y más humana, una Iglesia samaritana”, fueron sus palabras.

La Carta Pastoral de La Habana, documento elaborado por la Asamblea, fija posiciones sobre temas de actualidad como la condena del bloqueo a Cuba, así como el rechazo a las detenciones ilegales y la práctica de torturas en la base que Estados Unidos mantiene en Guantánamo.

Subraya el apoyo a los procesos integracionistas en América Latina, expresados en la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños y la Unión de Naciones Suramericanas.

Critica la mercantilización de la naturaleza por las transnacionales y clama por la autodeterminación del pueblo boricua y la liberación del luchador independentista Oscar López Rivera, así como por negociaciones entre Gran Bretaña y Argentina sobre la soberanía de las Malvinas, entre otros temas.

“No ha sido fácil el camino que nos trajo a esta ciudad caribeña. El CLAI ha sentido en carne propia el costo de la solidaridad, al ver congelados sus fondos producto de la ignominia del bloqueo económico que sufre la isla de Cuba, desde las fauces del poder imperial. Cuba afirmó su disposición a recibirnos con los brazos abiertos y nos ha compartido su realidad, con todos sus claroscuros y luminosidades, a través de un recorrido de eventos históricos y planteamientos sociales. Hemos sido testigos del acompañamiento fraterno y pastoral a las familias de los cinco héroes detenidos en cárceles estadounidenses y solidarizarnos con su causa. Esto nos ha permitido mirarnos como un continente latinoamericano y caribeño desde un proceso revolucionario y de profundización de gestos concretos”, afirma la Carta.

Ha culminado la IV Asamblea del CLAI; los desafíos planteados en este encuentro invitan a seguir reflexionando y actuando en base al Evangelio, qué gestos concretos estamos predicando?