ORACIÓN PARA VÍCTIMAS DE VIOLENCIA

niunamenos

Cuando un rostro se endurezca frente a mí para reprenderme, hazme ver el tuyo, Señor, que me ayude a recuperar mi dignidad.
Cuando los ojos de la incomprensión se posen sobre mí para juzgarme, hazme descubrir los tuyos, Señor, que me miran con piedad y compasión.
Cuando los oídos de los demás oigan sólo parte de mi historia, hazme recobrar la certeza de que me escuchas, Señor, y atiendes a mis ruegos.
Cuando haya labios que se refieran a mí con desprecio y rencor, hazme percibir tu voz, Señor, que me habla con dulzura y me dice palabras buenas.
Cuando manos violentas se lancen sobre mí para lastimarme, hazme anhelar la suavidad de las tuyas, Señor, que curan mis heridas.
Cuando se alcen brazos para empujarme y logren hacerme caer, hazme apreciar los tuyos, Señor, que me levantan nuevamente para rodearme con su amor.
Cuando todas las puertas se cierren frente a mí y no encuentre caminos alternativos, hazme encontrar una salida, Señor, que me permita recorrer senderos nuevos.
Cuando el aliento busque diluirse y las ganas de continuar comiencen a flaquear; hazme recobrar las fuerzas, Señor, a través de tu Espíritu y su soplo de paz.
Y, cuando en alguna de estas situaciones se encuentre apresada mi vida, hazme contar la verdad, Señor, y encontrar en quien me socorra la presencia de tu ángel guardián. Amén.

Pr. Carlos Abel Brauer



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