Pascua de Resurrección

Escrita por Norberto Rasch desde una perspectiva inclusiva

Himno

INVOCACIÓN

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Nuestra ayuda es en el nombre del Señor quien hizo los cielos y la tierra.

“El Señor ha resucitado, verdaderamente ha resucitado” (Lucas 24,34)

Dice el Señor: “Yo soy el primero y el último, el que vive. Estuve muerto pero ahora vivo por siempre. Yo tengo las llaves del reino de la muerte”.   (Apocalipsis 1,18)

 

Oficiante:             ¡Vengan y adoremos al Señor…!

Respuesta:

Opción 1 (liturgia antigua): Gloria sea al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, como era al

                              principio es ahora y siempre por los siglos de los siglos.

                              Amén.

Opción 2: (ver en):           Canto y Fe de América Latina Nro. 441-444

CONFESIÓN

Señor Jesucristo, tu resurrección es la noticia más hermosa que nos es relatada en el Evangelio. Ella nos da esperanzas de un futuro posible, más allá de la muerte. Nos da esperanzas a nosotros, a la comunidad aquí reunida y a todo el género humano. También a aquellos que no piensan como nosotros, a los que no nos simpatizan, hasta para aquellos que consideramos tan distintos a nosotros que llegamos a llamarles enemigos.

Tu resurrección trae esperanzas para los desilusionados, para los sufrientes y para los desengañados con la vida. A todos da esperanza de que una vida distinta es posible.

Pero tú sabes cómo nos mueve el trajín diario. No permitimos que esa esperanza que tanto nos alegra escuchar se haga sentir en nuestro caminar y que se haga ver en nuestras expectativas. Muchas veces no influye en lo más mínimo para que cambiemos nuestro punto de apoyo en la vida. Esto nos pone a gran distancia de tu voluntad.

Es así que una y otra vez te sepultamos, en la dureza de nuestros corazones.

O:                  ¡Señor, ten piedad…!

R:

Opción 1 (lit.  antigua):       Dios ten piedad de nosotros. Cristo ten piedad de nosotros.                            

                              Dios ten piedad de nosotros.

Opción 2 (ver en):                 Canto y Fe de América Latina Nro. 441-444

ANUNCIO DEL PERDÓN

“Si con tu boca reconoces a Jesús como Señor y con tu corazón crees que Dios lo resucitó, alcanzarás la salvación”. (Romanos 10,9)

O:                  Gloria a Dios en las alturas...

R:

Opción 1 (lit.  antigua):       Y paz en la tierra para los hombres de buena voluntad.

                              Amén. Amén. Amén.

Opción 2 (ver en):           Canto y Fe de América Latina Nro. 441-444

SALUDO

O: El Señor sea con ustedes.

R: Y con tu espíritu

ORACIÓN

Señor Jesucristo, cuando pensamos en ti y en el Padre, nunca lo hacemos en grande. Ayúdanos a que por tu victoriosa resurrección aprendamos a pensar y creer en grande para que lleguemos a una fe segura y firme que nos permita cambiar toda duda por fe, todo odio por amor.

Ayúdanos a creer y comprender lo que tu palabra nos ofrece y lo que pide de nosotros. Permítenos ser ejemplos de la paz que tú has traído a este mundo para todos.

Amén

LECTURAS BÍBLICAS

Salmo 118,1-2,14-24

Jeremías 31,1-16

Colosenses 3,1-4

Marcos 16, 1 – 8 

R:

Opción 1 (lit.  antigua):       Aleluya. Aleluya. Aleluya.!

 Opción 2 (ver en):           Canto y Fe de América Latina Nro. 441-444

CREDO

CREDO APOSTÓLICO:

Creo en Dios Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. Y en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra del Espíritu Santo, nació de la virgen María, padeció bajo el poder de Poncio Pilatos, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la diestra de Dios Padre todopoderoso, y desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa iglesia cristiana, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida perdurable. Amén.

Himno

SERMÓN

Himno

ORACIÓN DE INTERCESIÓN

Santo y todopoderoso Dios, te agradecemos que eres Dios contra la muerte y a favor de la vida. Has resucitado a Jesús y con ello nos has dado la esperanza y la certeza para nuestra propia resurrección.

Pero esa resurrección no es poder futuro, sino que ya lo es aquí cuando muestra su fuerza y ahuyenta el terror y la muerte, cuando vemos sanidad y vidas renovadas, cuando experimentamos vida comunitaria.

Te pedimos por todos aquellos que sufren bajo el poder de la muerte, por los moribundos y los enfermos. Por los que tienen hambre y los que son torturados por profesar que creen en la vida que tú traes. Te pedimos por todos aquellos que no pueden querer su vida porque la están viendo morir de a poco en su desgano, su indiferencia, por todos aquellos que no encuentran sentido para seguir estando.

Te pedimos a ti por todos aquellos que intentan luchar contra la muerte y las penurias del humano, por los médicos, enfermeras, terapeutas y pastores,

Pretenden ayudar curando y mitigando el dolor físico

Pretenden ayudar trayendo consuelo con tu palabra.

También te pedimos por nosotros, que no nos invada el cansancio cuando intentamos arremeter contigo contra el poder de la muerte que pretende instalarse entre nosotros. Ayúdanos a levantarnos contra la indiferencia, la resignación, la dureza de corazón.

Ayúdanos a vivir tu resurrección creyendo en la vida que tú nos traes.

PADRENUESTRO

Padrenuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo; el pan nuestro de cada día, dánoslo hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por los siglos de los siglos. Amén

BENDICIÓN

Amén, amén, amén

Himno