Primer Domingo de Adviento

Himno

INVOCACIÓN

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Nuestra ayuda es en el nombre del Señor quien hizo los cielos y la tierra.

Alégrense siempre en el Señor, alégrense. Porque nuestro Dios, en su gran misericordia nos trae de lo alto el sol de un nuevo día, para dar luz a los que viven en la más profunda obscuridad, para dirigir nuestros pasos por el camino de la paz. (Filipenses 4,4; Lucas 1,78-79)

Oficiante:             ¡Vengan y adoremos al Señor…!

Respuesta:        

                     Gloria al padre que es fuente de toda bendición

                               Gloria a Cristo su Hijo que nos da la salvación

                               Y al Espíritu Santo que nos une en comunión.

CONFESIÓN

Señor y Dios nuestro, escuchamos el mensaje que trae tu venida y quedamos indiferentes. Estamos tan ocupadas/os y preocupadas/os por los negocios, el trabajo y la familia que no nos damos cuenta de cómo se nos escurren los días de entre las manos. Esto nos sucede por nuestra irresponsabilidad frente a ti

No nos hemos tomado el tiempo para pensar en ti, y en lo que nos hemos propuesto y llevado a cabo, la mayor de las veces a ti te hemos olvidado y dejado de lado al momento de las decisiones. No nos hemos tomado el tiempo para pensar en las personas necesitadas, en las violentadas por el género, en los niños y las niñas que viven en la calle, abandonados o enviados a trabajar. Andamos por la calle sin ver a las personas con discapacidad con sus vidas y sus necesidades. Es por eso que te pedimos que tu Espíritu se haga presente en nuestro pensar y accionar. Necesitamos fuerza para cambiar.

Te pedimos para que tengamos discernimiento de lo bueno y lo malo ante tus ojos, de lo importante y de lo que está de más.

Ante todo, te pedimos por tu paz para que nos resulte muy significativa esta época de adviento que hoy comienza. Sabemos que sostener nuestras propuestas de cambio nos cuesta muchísimo, por ello te pedimos…

O:                 ¡Señor, ten piedad…!

R:

                              Señor, ten piedad, ten piedad de nosotros

                              Señor, ten piedad, ten piedad de nosotros

Jesús, ten piedad, ten piedad de nosotros

                              Jesús, ten piedad, ten piedad de nosotros

                              Señor, ten piedad, ten piedad de nosotros

                              Señor, ten piedad, ten piedad de nosotros

ANUNCIO DEL PERDÓN

“El Señor los espera para tener compasión de ustedes, él está ansioso de mostrarles su amor porque el Señor es un Dios de justicia. Bienaventurados todos los que esperan en Él”.     (Isaías 30, 18)

 

O:                 Gloria a Dios en las alturas...

R:              Gloria, gloria, gloria, en las alturas a Dios

                         Gloria, gloria, gloria, en las alturas a Dios

                         Y en la tierra paz para aquellos que ama el Señor

                         Y en la tierra paz para aquellos que ama el Señor

SALUDO

O: El Señor sea con ustedes.

R: Y con tu espíritu

ORACIÓN

Señor todavía no estamos sintonizados con el tiempo de adviento. Todavía estamos desbordados con las preocupaciones de la semana que ha pasado, de lo que hemos vivido y realizado, de lo hecho y dejado de hacer. Ahora aquí en el culto estamos intentando reunir pensamientos, hechos para traer ante ti nuestra vida.

Háblanos a través de los himnos que cantamos y las palabras que leemos y escuchamos. Llena nuestros corazones con alegría y esperanza. Llénalos ahora, durante el culto, pero de forma tal que los llevemos de esa manera a la vida diaria, para poder enfrentar la locura que en estos días se desata en la pretensión de festejar una navidad comercial. Sostennos firmes de la mano, ahora y siempre.

Amén

LECTURAS BÍBLICAS

Salmo 122,1-9

Isaías 2,1-5

Romanos 13,11-14a

Mateo 24,37-44

R:           Lámpara es a mis pies tu palabra

                    Lámpara es a mis pies tu Palabra y lumbrera

                    a mi camino

                    Gracias a Dios, al Dios de amor

                    Lámpara es a mis pies tu Palabra

CREDO

CREDO APOSTÓLICO:

Creo en Dios Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. Y en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra del Espíritu Santo, nació de la virgen María, padeció bajo el poder de Poncio Pilatos, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la diestra de Dios Padre todopoderoso, y desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa iglesia cristiana, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida perdurable. Amén.

Himno

SERMÓN

Himno

SANTA CENA

Eleven sus corazones

Los elevamos al Señor

Demos gracias al Señor

Digno y justo es dárselas

Es verdaderamente digno, justo y saludable dar gracias a Dios en este tiempo pues Él es nuestro Dios justo y omnipotente quien nos conduce hacia la salvación, porque él es Santo

Santo, santo, santo. Mi corazón te adora

Mi corazón te sabe decir Santo es el Señor.

PALABRAS DE INSTITUCIÓN

Nuestro Señor Jesucristo, la noche en que fue entregado tomó el pan; y habiendo dado gracias, lo partió y dio a sus discípulos, diciendo: Tomen y coman, esto es mi cuerpo que por ustedes es dado. Hagan esto en memoria de Mí.

Asimismo, tomó la copa después de haber cenado y habiendo dado gracias la dio a ellos diciendo: Tomen u beban todos, esta copa es el nuevo pacto en mi sangre, que es derramada por todos ustedes y por muchos para el perdón de los pecados. Hagan esto todas las veces que la beban en memoria de Mí.

Oh Cristo cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo

Ten piedad de nosotros.

Oh Cristo cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo

Ten piedad de nosotros.

Oh Cristo cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo,

danos tu paz. Amén, amén, amén.

Administración de la SC

Envío

ORACIÓN DE INTERCESIÓN

Señor Jesús, te agradecemos que podamos festejar el adviento. El Padre te ha enviado hacia nosotros para proponer la conciliación a nuestras continuas peleas, para contraponer el perdón a nuestra insensibilidad frente a los necesitados, los enfermos los olvidados, las personas con discapacidad. Has venido a poner confianza en aquellos espacios en los que nuestros miedos no nos permiten ver caminos posibles. Has venido a poner claridad en nuestras encrucijadas.

Creemos que eres Dios y salvador de esta humanidad, más allá que ésta te ignore. Esto puede cambiar si nosotros damos testimonio de tu poder y de tu misericordia. Danos fuerza para realizar esta tarea.

Todos tenemos una cantidad de tareas que a causa de las fiestas que se avecinan se nos agregan a las de todos los días. Guárdanos de que a causa de los grandes preparativos dejemos de escucharte y de esperarte. Ayúdanos a alegrarnos por tu venida y a alegrar la vida de otros con tan trascendente hecho.

En estos días hay muchas personas marginadas que se sienten más marginadas aún y solitarias en su situación, por lo que te pedimos ojos mucho más abiertos para reconocerlas y manos mucho más dispuestas a trabajar. Que podamos poner al servicio del amor todos los dones con que nos has bendecido. Te pedimos que renueves nuestra memoria a fin de que recordemos nuestras promesas para con otros y nuestras intenciones a fin de llevarlas a la práctica. Para ello este es un tiempo especial.

Te pedimos por una cara alegre y una sonrisa para todos los que tengan trato con nosotros, pero que la alegría y la sonrisa salgan del corazón y que sean reales y un testimonio cristiano.

Señor si contemplamos nuestra vida, si contemplamos nuestros entornos o más allá de nuestras fronteras diarias, poco se nota la gran noticia de tu venida y de la alegría que debería producir por lo que te pedimos que se haga tu voluntad y que tu Reino se acerque a nosotros.

Tenemos en nuestro corazón agradecimientos y pedidos especiales que queremos presentar ante Ti: …             

(En silencio o en forma compartida).

PADRENUESTRO

Padrenuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo; el pan nuestro de cada día, dánoslo hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, más líbranos del mal. Porque tuyo es el Reino, y el Poder, y la Gloria, por los siglos de los siglos. Amén

BENDICIÓN

Amén, amén, amén

Himno