“Que se haga justicia”, dijo el Pastor Presidente sobre la masacre de San Miguel del Monte

 

Vecinos y vecinas pidiendo justicia por la muerte de los jóvenes. Foto: TELAM

BUENOS AIRES / Argentina | IERPcomunica – “Que se haga justicia y que no quede solamente allí… en las detenciones, sumarios, sentencias y condenas a los responsables directos de tamaño crimen”, señaló este viernes 24 de mayo el Pastor Presidente de la Iglesia Evangélica del Río de la Plata (IERP), Pastor Leonardo Schindler, al referirse sobre la muerte de cuatro jóvenes a partir de una persecución y disparos de arma de fuego por parte de la policía en San Miguel del Monte, una pequeña ciudad de la Provincia de Buenos Aires.

“Quizás algunos ahora entiendan que disparar por la espalda no es de héroes. Quizás algunos ahora entiendan porque no se les debe aflojar tan fácil la mano a quienes empuñan un arma para que la usen en cualquier ocasión. Quizás ahora entiendan porque las garantías y los debidos procesos son una protección contra los abusos y no tan solo ‘derechos humanos para los delincuentes’. Quizás algunos ahora entiendan…pero ya es tarde”, señaló el Pastor Presidente.

“En la madrugada del lunes 20 de Mayo en San Miguel del Monte, dos policías envalentonados por… ¿Ganas de salir en los medios? ¿Imitar al famoso policía recibido con honores en la Casa Rosada? ¿Conseguir un ascenso?, se llevaron la vida de cuatro jóvenes y dejaron muy mal herida a una chica que hoy lucha por vivir. Son culpables ellos y también quienes quisieron disimular lo sucedido haciendo uso del poder institucional que portan. Pero también deberían hacerse cargo quienes diseñan las políticas de seguridad”, continuó y exigió: “que se haga justicia”.

En ese mismo sentido, el Presidente de la IERP todavía deseó que las cosas no queden solamente “en detenciones, sumarios, sentencias y condenas a los responsables directos de tamaño crimen, sino que la cruz que cargaron estos pibes y el calvario que viven y vivirán sus familias y seres queridos, debería también servir a quienes, de una u otra manera, insisten con la mano dura y la disminución de derechos”. Al respecto, Schindler consideró: “que reflexionen y se arrepientan, porque estos pibes son víctimas de esa locura” y finalizó “quienes creemos en Dios, quizás podamos rogar a Él que desde la cruz de estos pibes, extienda la oportunidad de la redención. Que esta cruz los redima de seguir pidiendo balas y menos derechos, para así nacer a una vida nueva” y concluyó  con un contundente “que así sea”.