Quinto Domingo de Cuaresma

 

Escrito por Norberto Rasch desde una perspectiva inclusiva

JUDICA  Color litúrgico: violeta

Himno

INVOCACIÓN

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén

Nuestra ayuda es en el nombre del Señor quien hizo los cielos y la tierra.

“…por tanto, hermanos, ahora podemos entrar sin ningún temor al santuario por medio de la sangre de Jesucristo…por eso debemos acercarnos a Dios con corazón sincero y con una fe completamente segura…Mantengámonos firmes sin dudar en la esperanza de la fe que profesamos, porque Dios cumplirá la promesa que nos ha hecho” (Hebreos 10, 19ss.)                 

Oficiante:  ¡Vengan y adoremos al Señor…!

Respuesta:

Opción 1 (liturgia antigua): Gloria sea al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, como era al principio es ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén.

Opción 2: (ver en):           Canto y Fe de América Latina Nro. 441-444

CONFESIÓN

Señor Jesucristo, nuestro hermano y salvador, nos hace bien y te agradecemos que no te acerques a nosotros como Dios severo y castigador sino que lo haces como hermano, con comprensión y amor.

Nos hace bien y te agradecemos que podemos hablar contigo sobre todas las cosas que mueven a nuestro corazón, tanto las buenas como las malas, y que no te alejas de nosotros cuando miras la profundidad de nuestras almas y ves la oscuridad que reina en ellas.

Tantas cosas nos oprimen y nos torturan, y quisiéramos cambiarlas. Nos gustaría ser más alegres y que podamos creer con más firmeza. Nos gustaría ser seres humanos con los ojos más abiertos para con las necesidades de nuestros prójimos.

Señor ayúdanos a no vivir más en la mentira, a no mentirnos más a nosotros mismos creyendo que solo nosotros somos justos. Permítenos mostrar nuestras caras y desde allí danos fuerza para cambiarlas.

O: ¡Señor, ten piedad…!

R:

Opción 1 (lit.  antigua): Dios ten piedad de nosotros. Cristo ten piedad de nosotros. Dios ten piedad de nosotros.

Opción 2 (ver en): Canto y Fe de América Latina Nro. 441-444

ANUNCIO DEL PERDÓN

“El se entregó a la muerte por nosotros para salvarnos de toda maldad y limpiarnos completamente para que seamos suyos y deseosos de hacer el bien”. (Tito 2, 14)

O: Gloria a Dios en las alturas...

R:

Opción 1 (lit.  antigua): Y paz en la tierra para los hombres de buena voluntad. Amén. Amén. Amén.

Opción 2 (ver en): Canto y Fe de América Latina Nro. 441-444

SALUDO

O: El Señor sea con ustedes.

R: Y con tu espíritu

ORACIÓN

Señor Jesucristo, has venido al mundo para liberarnos del temor por nuestra vida y así dejar libre y limpio el camino para nuestro futuro. Permite que a pesar de los bajones siempre volvamos a tener la experiencia de que tu estas con nosotros, acompañándonos paso a paso. En este caminar permite que nuestros ojos, nuestra mente y por sobre todo nuestro corazón busquen siempre la luz y no las tinieblas. Esto te lo pedimos para todos los días pero en manera muy especial hoy para este culto.

Amén

LECTURAS BÍBLICAS

Salmo 51, 1 – 2. 10 – 13

Jeremías 31, 31 – 35

Hebreos 5, 7 – 9

Juan 12, 20 – 36

R:

Opción 1 (lit.  antigua):       Aleluya. Aleluya. Aleluya.!

Opción 2 (ver en):            Canto y Fe de América Latina Nro. 441-444

CREDO

CREDO APOSTÓLICO:

Creo en Dios Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. Y en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra del Espíritu Santo, nació de la virgen María, padeció bajo el poder de Poncio Pilatos, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la diestra de Dios Padre todopoderoso, y desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa iglesia cristiana, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida perdurable. Amén.

Himno

SERMÓN

Himno

ORACIÓN DE INTERCESIÓN

Señor nuestro Dios, tu misericordia es tan grande como tu poder.

Solamente queremos ponernos a la sombra de tu gracia, solo queremos sentir el calor de tu amor que descongela la dureza y el frío de nuestros corazones y permite el despertar a una nueva vida. Si lo hemos logrado, no permitas que nos apartemos de esta  nueva posibilidad.

Señor en realidad no sabemos bien como se es iglesia y congregación. No sabemos lo que es ser ciudad en la cima del monte o sal y luz de la tierra. No sabemos bien como honrarte. Nos falta fantasía y coraje para intentarlo. Somos temerosos y vergonzosos.

Señor tómanos de la mano y ayúdanos a abrir los corazones y los ojos para ver a este mundo que tu tanto amas.

Abre nuestras bocas para que hablen de tu amor y de tu gracia. Mueve nuestras manos y pies para vivir según tu voluntad.

Te pedimos por la asistencia del Espíritu Santo para que nos ilumine, para que en nosotros se disipen las tinieblas y poder transitar así en claridad para dar pasos seguros en busca de tu reino.

Acércate a aquellos que justamente hoy, un domingo, un día sin actividad laboral sienten la soledad, que estén sentados solos en su habitación, quizás solos frente a la pantalla de un televisor pensando que eso es compañía. Acércate a aquellos que están solos detrás de un volante en las rutas.

Para muchos, viudos, huérfanos o separados cada domingo es día de soledad y tristeza. Tu Señor sabes mejor que nadie lo que es la soledad, la has sufrido en la cruz, es por eso que te pedimos que llegues a todos aquellos, quizás a través nuestro, para comenzar a llenar esos vacíos con alegrías y futuro. Envíales personas que les ayuden a salir de su soledad. Nosotros estamos dispuestos a ser enviados.

PADRENUESTRO

Padrenuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo; el pan nuestro de cada día, dánoslo hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por los siglos de los siglos. Amén

BENDICIÓN

Amén, amén, amén

Himno