Quinto Domingo después de Pentecostés

 

Escrita por Norberto Rasch

INVOCACIÓN

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Nuestra ayuda es en el nombre del Señor quien hizo los cielos y la tierra.

Nos dirigimos a nuestro Dios tal y como lo indicó Cristo Jesús: “Tú Señor eres nuestro Padre, desde siempre nuestro liberador este es desde siempre tu Nombre”.  (Isaías 63,16)

Oficiante: ¡Vengan y adoremos al Señor…!

Respuesta:

Opción 1 (liturgia antigua): Gloria sea al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, como era  al principio es ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén

Opción 2: (ver en): Canto y Fe de América Latina Nro. 441-443

CONFESIÓN

Porque eres nuestro Padre y liberador es que te somos de tanto valor y por ello te preocupas con tanto amor y desvelo por nosotros.

Pero, Padre, te debemos confesar y reconocer que no hemos pensado en esos términos en ti. Nuestros días estaban cubiertos con todo tipo de pensamientos en los que Tú no tenías espacio.

Señor no queremos ensayar argumentos y excusas, solo te pedimos que nos recibas nuevamente bajo tu protección y amparo. Ayúdanos a poder superar aquellas cosas que te hemos confesado equivocadas en nuestras vidas. Nuestra esperanza esta puesta en tu infinita misericordia y sabiendo que tu amor es infinito es que pedimos…

O: ¡Señor, ten piedad…!

R:

Opción 1 (lit.  antigua): Dios ten piedad de nosotros. Cristo ten piedad de  nosotros. Dios ten piedad de nosotros

Opción 2 (ver en):     Canto y Fe de América Latina Nro. 441-444)

ANUNCIO DEL PERDÓN

“Pero bendito el hombre que confía en mí, que pone en mi su esperanza. Ser  como un  árbol plantado a la orilla del río, que extiende sus raíces hasta la corriente y no teme cuando llegan los calores, pues su follaje es frondoso, en tiempo de sequía no se inquieta y nunca deja de dar fruto”. (Jeremías 17,7-8)

O: Gloria a Dios en las alturas...

R:

Opción 1 (lit.  antigua): Y paz en la tierra para los hombres de buena voluntad. Amén. Amén. Amén.

Opción 2 (ver en):       Canto y Fe de América Latina Nro. 441-444)

SALUDO

O: El Señor sea con ustedes.

R: Y con tu espíritu

ORACIÓN

Amado Señor nos hemos reunido para fortalecer nuestra comunión contigo y con nuestros hermanos. Es nuestro anhelo que se renueven los lazos. Damos por sentado y natural que lo podamos hacer bajo el techo de este templo que los que nos antecedieron han construido. Lo podemos hacer sin persecuciones. Para nosotros esto ya es tan natural que nos olvidamos que en realidad es un gran regalo tuyo.

Te pedimos por aquellos cristianos que deben reunirse en secreto porque de no hacerlo así sus vidas corren peligro. Por aquellos que no tienen techo para reunirse. Permite que podamos ser conscientes de la gran bendición de que gozamos nosotros y aprendamos a valorarla.

Amén

LECTURAS BÍBLICAS

Salmo 45, 10 – 17

Génesis 24, 34 – 38; 42 – 49

Romanos 7, 15 – 25a

Mateo 11, 16 – 19; 25 – 30

R:

Opción 1 (lit.  antigua): Aleluya. Aleluya. Aleluya.!

 Opción 2 (ver en):  Canto y Fe de América Latina Nro. 441-443)

Himno

SERMÓN

Himno

CREDO

CREDO APOSTÓLICO:

Creo en Dios Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. Y en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra del Espíritu Santo, nació de la virgen María, padeció bajo el poder de Poncio Pilatos, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la diestra de Dios Padre todopoderoso, y desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa iglesia cristiana, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida perdurable. Amén.

ORACIÓN DE INTERCESIÓN

Nos has dicho “en el mundo tienen miedo” y Tú sabes Señor Jesús que eso es así. Lo sabes porque estuviste en este mundo y fuiste parte del mismo, sintiendo en propio cuerpo lo que es el miedo.

Es por ello que entiendes nuestro temor cuando nos parece que las amenazas y las personas que las pronuncian son más poderosas que Dios. Tú conoces nuestros temores. Los sentimos ante las grandes expectativas que de nosotros se tienen. Los sentimos por tantas frustraciones vividas que hacen que no nos animemos a empezar de nuevo una vez más. Los sentimos porque ya nos olvidamos de como se establece una comunicación simple y genuina con nuestros hermanos, nuestros familiares… Nos resulta difícil hasta comunicarnos contigo.

Pero es entonces que escuchamos tu palabra “tengan consuelo, yo he vencido a este mundo”. Esto lo tomamos de ti como una palabra de aliento y de esperanza de que podamos poner nuestros miedos en su debido lugar. Señor llénanos de aliento y de consuelo. No permitas que bajemos los brazos y déjanos ver que todos los caminos, por más difíciles que sean, terminan y encuentran su fin con tu presencia.

Danos comprensión y paciencia para con aquellos que están compungidos y afligidos. Ponemos ante ti la angustia de los adolescentes y jóvenes que no encuentran en esta cultura modelos dignos de seguir y que les resulta difícil dirigir su mirada hacia ti. Haznos misioneros en nuestras propias familias. Permite que perdamos el falso pudor y la vergüenza de hablar de ti en nuestras casas.

Ten compasión Señor de aquellos que ya se han olvidado de dirigirse a ti. Te pedimos por nosotros mismos y por nuestro pueblo. Te pedimos que las horas difíciles de nuestra historia pasada podamos elaborarla y evitarlas en el futuro. No permitas que por ver todo lo que sucede en este mundo, el hambre, la violencia, la muerte, la soledad a través de una pantalla de televisión como si se tratara de una película de mal gusto quedemos insensibles a estas situaciones que nos parecen ajenas pero que nos competen y comprometen. Quizá s solo tengamos tu mensaje de amor para aportar pero eso es mucho en lugares en que reina la desesperanza. No permitas que lo administremos mezquinamente, sino llena con el nuestras bocas y quítanos el miedo de hablar de ti.

Te pedimos que nos indiques los caminos hacia todos los que necesitan de nosotros y nos des el coraje de transitarlos. Señor, abre nuestras mentes al respeto hacia las distintas opciones de género, tratando de crecer en la diversidad de todo tipo.

Tenemos mucho que agradecer y pedir por otros y por nosotros. Lo hacemos con la Oración que Jesús nos enseñara…

PADRENUESTRO

Padrenuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo; el pan nuestro de cada día, dánoslo hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por los siglos de los siglos. Amén

BENDICIÓN

Amén. Amén. Amén

Himno