Segundo Domingo Despues de Trinidad

Escrita por Norberto Rasch

Himno

INVOCACIÓN

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Nuestra ayuda es en el nombre del Señor quien hizo los cielos y la tierra.

“Señor en ti busco protección. No me defraudes jamás! Se tu mi roca protectora, se tu mi castillo de refugio y salvación. Tu eres mi roca y mi castillo”. (Salmo 71, 1.3.)

Oficiante:             ¡Vengan y adoremos al Señor…!
Respuesta:
Opción 1 (liturgia antigua): Gloria sea al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, como era al principio es ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén
Opción 2: (ver en):           Canto y Fe de América Latina Nro. 441-444

CONFESIÓN

Señor en ti confiamos. Es por ello que podemos atrevernos a hablarte de nuestra culpa. Te pedimos por una buena conciencia, una conciencia tal que nos conmueva e intranquilice sobre todo aquello que aún no hemos traído a tu presencia.

Guárdanos de una mala conciencia, en especial de aquella que continuamente nos dice que todo está bien.
Escucha Señor lo que pesa en nuestro corazón…

O:              ¡Señor, ten piedad…!
R:
Opción 1 (lit.  antigua):  Dios ten piedad de nosotros. Cristo ten piedad de  nosotros. Dios ten piedad de nosotros

Opción 2 (ver en): Canto y Fe de América Latina Nro. 441-444

ANUNCIO DEL PERDÓN

Trasgresiones conocidas y por las que nos arrepentimos ante Dios, son trasgresiones perdonadas, puesto que las sagradas escrituras dicen acerca de Jesús:

..”.el castigo que sufrió nos trajo la paz, por sus heridas alcanzamos la salud”.
(Isaías 53,5b)

O:              Gloria a Dios en las alturas…
R:
Opción 1 (lit.  antigua): Y paz en la tierra para los hombres de buena voluntad. Amén. Amén. Amén.
Opción 2 (ver en):      Canto y Fe de América Latina Nro. 441-444

SALUDO
O: El Señor sea con ustedes.
R: Y con tu espíritu

ORACIÓN

Señor nuestro Dios, hasta nuestros días realizas el milagro de que seres humanos te escuchan y al escuchar tu Palabra se liberan.

Es por ello que te pedimos que des a tu palabra el poder y a través de ella a esta hora nos bendigas. Regala nueva vida a corazones endurecidos y a personas desengañadas hazles sentir y saber que otorgas nuevas oportunidades.
Permite que la alegría de los alegres sea contagiosa y todo temor e inseguridad transfórmalos en esperanza.

Apártanos de falsas expectativas respecto de tu obra, permite que confiemos y nos entreguemos plenamente a ti.

Amén

LECTURAS BÍBLICAS

R:
Opción 1 (lit.  antigua): ¡Aleluya! ¡Aleluya! ¡Aleluya!
 Opción 2 (ver en):     Canto y Fe de América Latina Nro. 441-444

Himno

SERMÓN

Himno

CREDO

CREDO APOSTÓLICO:
Creo en Dios Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. Y en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra del Espíritu Santo, nació de la virgen María, padeció bajo el poder de Poncio Pilatos, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la diestra de Dios Padre todopoderoso, y desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa iglesia cristiana, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida perdurable. Amén.

ORACIÓN DE INTERCESIÓN

Dios nuestro Padre, Tú nos enriqueces y alegras de gran manera. No somos nosotros los que debemos procurarnos la salvación, sino que Tú nos la ofreces a través de Jesucristo. No son en definitiva nuestras obras las que valen ante ti, con ellas no podemos justificarnos, sino que el valor esta en el corazón sincero y la mano abierta que espera en ti la gracia redentora. Es esa gracia la que nos moviliza a amar intensamente al prójimo.

Padre, te agradecemos por el aliento y la bendición con que tú te nos has acercado en este culto. Permite que tu Palabra nos siga acompañando y fortaleciendo.
Mañana comenzamos una nueva semana. Permite que la bendición hoy recibida la podamos incorporar y hacer valer y notar en nuestros lugares de trabajo. No permitas que tengamos en menos la fuerza que de ti recibimos. No permitas tampoco que sin ti podemos igual, sino más bien permite que tomemos conciencia que ninguna tarea resulta totalmente satisfactoria si no pones tu mano en ella acompañándonos.

Protege a todos los que tienen un trabajo peligroso. Cuídanos y protégenos en nuestro tiempo libre, para que el descanso sea real y las posibilidades de recuperación para las nuevas jornadas sean posibles.
Bendice con tu Gracia también a aquellos que ya no se interesan por ti, a aquellos que se han perdido por caminos de tinieblas. Te pedimos por aquellos a los que la dureza de la vida los ha trasformado en personas sin ilusiones pero que en algún lugar de sus corazones albergan la esperanza que alguien los rescate y que su vida vuelva a tener sentido.

Finalmente te pedimos por perdón para nosotros. Señor ante ti debemos reconocer que muchas de las situaciones antes mencionadas se deben a nuestra falta de compromiso, a la falta de ejemplo objetivo como cristianos que estamos viviendo una fe cansada y agotada. Nos dejamos llevar fácilmente por la resignación en vez de confiar en ti, que tienen el mundo en tus manos.

Ayúdanos a mirar hacia adelante y a no quejarnos de lo pasado. Déjanos ver todo lo bueno que potencialmente podemos hacer la ayuda que podemos ofrecer.

Señor ampara y ayuda con nuestras manos a todos aquellos que sufren necesidad, y que nuestra boca y corazón lleven el mensaje de salvación y consolación a quien lo está necesitando.

Señor de la vida déjanos descubrir dónde podemos ponernos a tu servicio.

PADRENUESTRO
Padrenuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo; el pan nuestro de cada día, dánoslo hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, más líbranos del mal. Porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por los siglos de los siglos. Amén

BENDICIÓN
Amén, amén, amén
Himno