Séptimo Domingo de Pascua

Himno

INVOCACIÓN

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Nuestra ayuda es en el nombre del Señor quien hizo los cielos y la tierra.

Señor escucha mi voz es el nombre y el tema principal de nuestro culto de hoy. Se inspira en el Salmo 27: “A ti clamo Señor escúchame, ten compasión de mi, respóndeme. No me dejes solo y sin amparo pues tu eres mi Dios y Salvador”.  (Salmo 27, 7.9d)

Oficiante:             ¡Vengan y adoremos al Señor…!

Respuesta:

Opción 1 (liturgia antigua): Gloria sea al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, como era al

                              principio es ahora y siempre por los siglos de los siglos.

                              Amén.

Opción 2: (ver en):           Canto y Fe de América Latina Nro. 441-444

CONFESIÓN

Señor, ante ti podemos venir con toda sinceridad. Tú sabes que detrás de nuestras aparentes seguridades solo ocultamos nuestros temores, que detrás de nuestra petulancia escondemos nuestro desamparo, detrás de nuestra fuerte voz y pretendida buena imagen nuestra inseguridad. Lo peor Señor es que también ocultamos nuestra frágil fe. Le buscamos disfraces, a veces muy inadecuados.

Señor somos malos actores y tú conoces perfectamente nuestra actuación y nuestro repetido libreto. A otros humanos siempre podemos engañar pero no a ti.

Quita de nosotros todo lo que no es genuino, real, todo lo que es engañoso. Posibilita que estrechemos los lazos contigo.

O:                  ¡Señor, ten piedad…!

R:

Opción 1 (lit.  antigua):       Dios ten piedad de nosotros. Cristo ten piedad de nosotros.

                              Dios ten piedad de nosotros.

Opción 2 (ver en):                 Canto y Fe de América Latina Nro. 441-444

ANUNCIO DEL PERDÓN

Dios conoce nuestra culpa y nuestros fracasos pero con asombro leemos:

“No hay otro Dios como tú, porque tú perdonas la maldad y las rebeliones…tú nos muestras tu amor y no mantienes tu enojo para siempre”.  (Miqueas 7,18)

O:                  Gloria a Dios en las alturas...

R:

Opción 1 (lit.  antigua):       Y paz en la tierra para los hombres de buena voluntad.

                              Amén. Amén. Amén.

Opción 2 (ver en):           Canto y Fe de América Latina Nro. 441-444

SALUDO

O: El Señor sea con ustedes.

R: Y con tu espíritu

ORACIÓN

Señor te estamos agradecidos de que podamos estar reunidos y celebrando Tu Nombre. Tenemos tantas expectativas, pues hay muchas cosas que la vida cotidiana no nos puede dar. Muchas veces en la vida no encontramos paz y tranquilidad, tampoco encontramos respuestas válidas en la búsqueda de tu verdad. En nuestra vida tampoco vislumbramos al hombre nuevo, que debe surgir de tu Palabra, y por ello no podemos ver en el otro los dones y capacidades con que lo has bendecido.

Ahora escucharemos tu Palabra: inúndanos con ella para que nuestro corazón se llene de paz y nuestra fe se fortalezca.

Amén

LECTURAS BÍBLICAS

R:

Opción 1 (lit.  antigua):       Aleluya. Aleluya. Aleluya.!

 Opción 2 (ver en):           Canto y Fe de América Latina Nro. 441-444

CREDO

CREDO APOSTÓLICO:

Creo en Dios Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. Y en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra del Espíritu Santo, nació de la virgen María, padeció bajo el poder de Poncio Pilatos, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la diestra de Dios Padre todopoderoso, y desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa iglesia cristiana, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida perdurable. Amén.

Himno

SERMÓN

Himno

ORACIÓN DE INTERCESIÓN

Señor, ¿De dónde sacamos el coraje de acudir una y otra vez a ti con nuestras peticiones…? Es porque tú eres fiel a tus promesas.

Es porque tu bondad se renueva día a día.

Señor estamos agradecidos y consolados, de que también esta semana esté en tus manos y bajo tu guía, esto nos da la seguridad y la tranquilidad de no estar solos en esta sociedad a veces tan hostil, de la que no estamos ajenas haciendo nuestro aporte. Podemos tener así, día tras día la esperanza de un cambio, impulsado desde nosotros y por otros con tu ayuda.

En esta esperanza y expectativa de cambio incluimos a todos aquellos que amamos y queremos, parientes familiares cercanos, amigos…

Pero también deseamos incluir a los que nos dificultan la existencia, para los que nos ponen trabas y hablan mal de nosotros. No permitas que olvidemos que a veces nosotros también pecamos de la misma manera.

Te pedimos que en esa esperanza de cambio incluyas a todos los que tienen poder de decisión en este mundo, los gobernantes y quienes sin serlo manejan el destino de miles y miles a través de las corporaciones transnacionales.

Te pedimos que incluyas a quienes están tan marginados de este mundo y su sistema que no figuran ya en las listas de quienes son pobres, o los olvidados y los que por olvidados transitan por los caminos de la degradación.

Señor incluye por favor en esta esperanza de cambio a todos quienes trabajan por lograrlo, no solo para ellos sino para los demás, para uno de esos más pequeños de los que hablas en el juicio a las naciones.

No dejes fuera de esta esperanza de cambio a los que irresponsablemente invaden vidas ajenas de las mil maneras posibles sin interesarles la necesidad ajena.

Te pedimos la esperanza para todos los hogares, en especial para aquellos en que hay discordia y distanciamiento…

Para los matrimonios y parejas que no se comprenden, para que restablezcan el diálogo que les permita salir del callejón.

Para los padres y los hijos, para que entre ellos pueda crecer amor verdadero. Que se den tiempo unos a otros para la comprensión.

Gracias a tu presencia podemos tener esperanza de poder llevar adelante la vida de esta (pequeña) comunidad. También de que podamos crecer hacia una unidad de testimonio, junto a comunidades de fe de costumbres y de distintos orígenes.

También podemos tener esperanza para nosotros, para cada uno. La esperanza de que nos cambiará y nos trasformará en personas dispuestas a vivir en paz, perdonando y no ofendiendo, buscando a cada instante cumplir con tu voluntad, siguiendo así el ejemplo de Cristo nuestro Salvador. En su nombre es que acudimos a ti diciendo…

PADRENUESTRO

Padrenuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo; el pan nuestro de cada día, dánoslo hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por los siglos de los siglos. Amén

BENDICIÓN

Amén, amén, amén

Himno