Sexto domingo de Pascua

 

Escrita por Norberto Rasch desde una mirada inclusiva

INVOCACIÓN

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Nuestra ayuda es en el nombre del Señor quien hizo los cielos y la tierra.

El tema del domingo de hoy es la Oración, el ruego, es por ello que a este culto queremos ponerlo bajo una petición especial:

“No escondas tu rostro de mi cuando me encuentre angustiado, escúchame, responde pronto cuando te llame, pues mi vida se acaba como el humo, mis huesos arden como brasas. Tu atiendes los lamentos de los prisioneros y liberas a los condenados a muerte”. (Salmo 102, 2.3.20.)

Oficiante: ¡Vengan y adoremos al Señor…!

Respuesta:

Opción 1 (liturgia antigua): Gloria sea al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, como era al  principio es ahora y siempre por los siglos de los siglos.  Amén.

Opción 2: (ver en):           Canto y Fe de América Latina Nro. 441-444

CONFESIÓN

Señor nuestro Dios, en estos tiempos, a muchas personas les resulta muy difícil hablar y comunicarse. Se retiran y enmudecen. Se esconden de quienes los rodean y se esconden de sí mismos.

Así es que ya no comparten sus anhelos. No hacen saber sus deseos. No comparten sus miedos…

A veces nos sorprendemos a nosotros mismos en esa actitud.

Contigo, querido Padre Celestial, siempre pudimos hablar hasta de lo más celosamente guardado en nuestro interior. También hoy queremos traer ante ti todas aquéllas cosas que amenazan con desbordar nuestros corazones, en especial todas las trasgresiones contra tu voluntad y todas las faltas frente a nuestros prójimos…

O: ¡Señor, ten piedad…!

R:

   Opción 1 (lit.  antigua):     Dios ten piedad de nosotros. Cristo ten piedad de nosotros. Dios ten piedad de nosotros.

Opción 2 (ver en):                 Canto y Fe de América Latina Nro. 441-444

ANUNCIO DEL PERDÓN

Escuchen:

No son las grandes palabras, las que dan valor a la Oración, sino nuestro anhelo y nuestra confianza en Dios.

Cuando no sabemos qué palabras utilizar el Espíritu Santo nos asiste para que nuestro sentir llegue hasta Dios. Lo importante es en definitiva el hablar Con Dios, y si hablando con Él se lo pedimos de corazón, el saldrá a nuestro encuentro con amor y misericordia, y podremos experimentar el perdón divino.

O: Gloria a Dios en las alturas...

R:

Opción 1 (lit.  antigua):       Y paz en la tierra para los hombres de buena voluntad.  Amén. Amén. Amén.

Opción 2 (ver en):           Canto y Fe de América Latina Nro. 441-444

SALUDO

O: El Señor sea con ustedes.

R: Y con tu espíritu

ORACIÓN

Señor esta es la hora más importante del día. Es para nosotros la vertiente para saciar la sed de los días venideros.

Tú hablas con nosotros: Bendícenos para que todos y cada uno pueda escuchar Tu Palabra de tal manera que sea una ayuda para cada día; para que pueda dar repuesta a los interrogantes que más nos abruman. Que tu Palabra sea consuelo y guía en la aflicción y ayuda en las decisiones. Bendice a quienquiera esté reunido en tu nombre en este día.

Amén

LECTURAS BÍBLICAS

Salmo 66,8-20

Hechos 17,22-31

1ª Pedro 3,13-22

Juan 14,15-21

R:

Opción 1 (lit.  antigua):       Aleluya. Aleluya. Aleluya.!

Opción 2 (ver en):            Canto y Fe de América Latina Nro. 441-444

CREDO

CREDO APOSTÓLICO:

Creo en Dios Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. Y en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra del Espíritu Santo, nació de la virgen María, padeció bajo el poder de Poncio Pilatos, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la diestra de Dios Padre todopoderoso, y desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa iglesia cristiana, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida perdurable. Amén.

ORACIÓN DE INTERCESIÓN

Dios, nuestro Padre, te damos gracias por poder acercarnos a ti en Oración. Qué sería de nosotros si no podríamos traer ante ti todo lo que llevamos dentro: alegrías, penas pedidos y súplicas. Que difícil sería no poder traer ante ti nuestros miedos y dolores, aún aquellos que solo te son conocidos a ti. Te agradecemos que con toda esa carga no tengamos que quedarnos mudos.

Concede que todos los que hoy han celebrado tu Nombre, los mayores, los jóvenes y los niños, aquí y en toda región, tengan la seguridad y la certeza de que Tú, el Padre, los acompañas con amor y entrega; de que Tú, Jesucristo Salvador, estás a su lado en medio de tristezas, inseguridades y también en las alegrías y que Tú, Espíritu Santo, orientas y guías tanto el pensamiento como la acción.

Nosotros te encomendamos muy especialmente a aquellos que están tan cerca de nuestras vidas pero que quedan indiferentes a tu evangelio. Quizás fuimos nosotros mismos los que hemos hecho del tuyo un mensaje poco confiable. Inquiétalos para hacer preguntas sobre ti y si nos encargas de dar respuestas fortifícanos e inspíranos para dar respuestas correctas y valederas.

Bendice a padres y madres, a padrinos y a madrinas a que se esmeren por conducir hacia ti a sus hijos y a los que les fueran encomendados. A veces no es fácil porque depende, por ejemplo, de que alguno de la familia se ha alejado de ti y arrastra consigo a sus hijos. Da las oportunidades para el diálogo y posibilita el reencuentro.

Acompaña a los adolescentes, hoy por hoy los más agredidos y destinatarios de la confusión general. Son el blanco del bombardeo comercial y por lo tanto los portadores de las frustraciones que actúan como una mecha en un barril de pólvora. Permítenos detectar las alarmas y mantennos abiertos los canales de comunicación con ellos.

Señor con preocupación miramos hacia el futuro. Nos has dado la misión de administrar este mundo en que vivimos, pero nosotros destruimos, explotamos y malgastamos los recursos de nuestros hijos y de los hijos de nuestros hijos. Despierta en nosotros la responsabilidad y danos fuerza para asumirla.

También estamos preocupados por el presente. Tenemos en nuestras familias y entre amigos y conocidos enfermos graves, algunos sin salida para la medicina. Dales la certeza de tu presencia. A quienes se rehabilitan dales la fuerza para que sigan poniendo el empeño necesario para llegar a un final que les posibilite una calidad de vida digna. Tenemos desamparados y desesperados, también quienes no tienen trabajo o no pueden enviar a sus niños a la escuela…

Señor todo esto que nos abruma día a día lo traemos ante Ti porque sabemos que nos puedes dar ayuda. Nos ponemos a tu disposición para ser enviados a ayudar.

PADRENUESTRO

Padrenuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo; el pan nuestro de cada día, dánoslo hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por los siglos de los siglos. Amén

BENDICIÓN

Amén, amén, amén

Himno