Sexto Domingo después de Pentecostés

 

Escrita por Norberto Rasch

Himno

INVOCACIÓN

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Nuestra ayuda es en el nombre del Señor quien hizo los cielos y la tierra.

Escuchen lo que a todos fue dicho con motivo de su bautismo y que vuelve a ser día a día una promesa para cada uno:

Dice Dios “No temas, que yo te he liberado, yo te llamé‚ por tu nombre, tu eres mío”. (Isaías 43,1)

Oficiante:               ¡Vengan y adoremos al Señor…!
Respuesta:
Opción 1 (liturgia antigua): Gloria sea al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, como era al principio es ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén
Opción 2: (ver en): Canto y Fe de América Latina Nro. 441-444

CONFESIÓN

Señor de cielos y tierra, es bueno que tomemos conciencia de que tus promesas son firmes y las cumples más allá  de nosotros y de nuestros merecimientos, ya que la mayoría de las veces llevamos adelante nuestras vidas como si no fuéramos parte de tu gran proyecto, desconociéndote.

¿Cuántas veces no hemos despreciado tu amor y quebrado el pacto? ¿Cuántas veces no hemos despreciado tu gracia? ¿Cuántas veces no hemos transitado tozudamente nuestros caminos desconociendo tu presencia?

Pero después sufrimos bajo nuestras faltas y errores, sufrimos nuestras debilidades y tomamos conciencia que tan lejos nos hemos apartado de ti, tanto que ya no recordamos tus promesas.

Queremos retomar el camino contigo, camino en el que nunca has dejado de acompañarnos. Ayúdanos Señor.

O: ¡Señor, ten piedad…!
R:
Opción 1 (lit.  antigua): Dios ten piedad de nosotros. Cristo ten piedad de  nosotros. Dios ten piedad de nosotros
Opción 2 (ver en):     Canto y Fe de América Latina Nro. 441-444

ANUNCIO DEL PERDÓN

“…pues por la fe en Cristo Jesús todos ustedes son hijos de Dios, y por el bautismo han venido a estar unidos con Cristo y se encuentran revestidos de Él”. (Gálatas 3,26-27)

O: Gloria a Dios en las alturas…
R:
Opción 1 (lit.  antigua): Y paz en la tierra para los hombres de buena voluntad. Amén.  Amén. Amén.
Opción 2 (ver en): Canto y Fe de América Latina Nro. 441-444)

SALUDO

O: El Señor sea con ustedes.
R: Y con tu espíritu

ORACIÓN
Señor Dios y Padre. Nos llamas tus hijos. Ésa es tu voluntad sobre nosotros, y la llevas adelante más allá de nuestros continuos fracasos de quedar firmes a tu lado.

Te agradecemos de corazón esta disposición de tu parte, para la cual no hemos hecho merecimiento alguno. Es ese agradecimiento entre otras cosas lo que nos ha traído a compartir esta comunidad contigo y con todos los hermanos. Queremos escuchar palabras de vida, palabras que entre seres humanos no somos capaces de decirnos. Háblanos de tal manera que aprendamos a pronunciar esas palabras entre nosotros. Amén

LECTURAS BÍBLICAS
Salmo 66,1-3a.4-7a.16.20
Isaías 66,10-14c
Gálatas 6,14-18
Lucas 10,1-20

R:
Opción 1 (lit.  antigua): Aleluya. Aleluya. Aleluya.!
Opción 2 (ver en):    Canto y Fe de América Latina Nro. 441-444

CREDO

CREDO APOSTÓLICO:
Creo en Dios Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. Y en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra del Espíritu Santo, nació de la virgen María, padeció bajo el poder de Poncio Pilatos, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la diestra de Dios Padre todopoderoso, y desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa iglesia cristiana, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida perdurable. Amén.

Himno

SERMÓN

Himno

ORACIÓN DE INTERCESIÓN

Todopoderoso Dios, te agradecemos por la hermosa noticia que trajo tu Hijo Jesús al mundo. Es noticia realmente liberadora cuando se nos recuerda que Él nos ha buscado e incluido en tu promesa de amor desde mucho antes que nosotros hayamos tenido la voluntad de acercarnos a ti. Es liberadora porque sostienes nuestra mano más allá de que nosotros hayamos soltado la tuya. En la cruz has erigido señal de esa liberación, señal que no puede ser pasada por alto. Señal del alto precio que estuviste dispuesto de pagar por cada uno de nosotros.

Esa noticia es la que deseamos incorporar de tal manera que nos acompañe certeramente por todas nuestras actividades a lo largo del día, especialmente para encontrar fortaleza en los momentos en que nos sentimos cargados y cansados.

Queremos llegar ante ti con nuestros hijos. Ellos nos han sido encomendados especialmente por ti. Ayúdanos a que encontremos espacios de tiempo para hablarles de ti y permítenos vivir ese testimonio en forma creíble. Acompáñalos especialmente en aquellos lugares a los que nuestra protección no los alcanza. Protégelos de los equívocos y de la tentación de la droga y del alcohol, y de tantas cosas que actualmente los pícaros les acercan en el día a día a los humanos. También te pedimos por nuestros ahijados por los que hemos tomado un compromiso ante ti, especialmente por aquellos que las circunstancias de la vida han alejado de nosotros.

Señor experimentamos a diario en la comunidad como la alegría y la pena, la esperanza y la desazón conviven y comparten espacios muy próximos. Vemos como nuestras vidas pasan por esos altibajos.

Es por ello que te pedimos que en los momentos de alegría no nos olvidemos de agradecer y que en los momentos difíciles haya quien nos consuele. Nosotros nos comprometemos a estar al lado de los que en nuestro medio están pasando por esos momentos…

No queremos olvidar cuantas personas están  ávidos de que se haga justicia en sus vidas, ávidos de  saciar su hambre y poder sanar de sus dolencias, ávidos de un poco de dignidad para sus vidas y las de los suyos. Bendice toda intercesión que hagamos por ellos, ahora y cuando estemos frente a las situaciones, enseñamos a poner manos a la obra en todo lo que podamos ayudar y danos la fuerza de dirigirnos a ti cuando veamos que no tenemos los elementos para colaborar y amar en la medida que se lo necesita.

Te pedimos que con nuestra vida aún con los hechos más insignificantes podamos dar testimonio de ti y de la gracia de pertenecerte a través del bautismo. Te pedimos que nos ayudes a valorar el ser hijos tuyos. Amén.

PADRENUESTRO

Padrenuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo; el pan nuestro de cada día, dánoslo hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por los siglos de los siglos. Amén

BENDICIÓN
Amén, amén, amén
Himno