Vegésimo quinto domingo después de Pentecostés

Himno

INVOCACIÓN

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Nuestra ayuda es en el nombre del Señor quien hizo los cielos y la tierra.
“Me acuerdo de tiempos anteriores y pienso en todo lo que has hecho. Hacia ti tiendo las manos, sediento de ti, cual tierra seca. Por la mañana hazme saber de tu amor porque en ti he puesto mi confianza. Hazme saber cuál debe ser mi conducta, porque a ti dirijo mi conducta”. (Salmo 143,5.6.8)

Oficiante: ¡Vengan y adoremos al Señor…!
Respuesta:
Opción 1 (liturgia antigua): Gloria sea al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, como era al principio es ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén
Opción 2: (ver en): Canto y Fe de América Latina Nro. 441-444

CONFESIÓN

Señor ante ti hacemos un repaso de los días que pasaron, dado a que estamos próximos a que finalice el año litúrgico y nuestros Cultos transitaron por tantos temas que nos posibilitan e invitan al gran cambio en nuestras vidas. Pero…

¨ ¿se ha podido reconocer que pertenecemos a ti?
¨ ¿hemos evitado las peleas?
¨ ¿hemos dado ejemplo de reconciliación?
¨ ¿hemos lastimado a alguien?
¨ ¿te hemos obedecido, te hemos adorado y agradecido?

Nos damos cuenta de que algunas cosas pudieron haber sido diferentes, pero no nos hemos esmerado; hoy te pedimos que por ello no quites tu mirada de nosotros,

O: ¡Señor, ten piedad…!
R:
Opción 1 (lit. antigua): Dios ten piedad de nosotros. Cristo ten piedad de nosotros.
Dios ten piedad de nosotros
Opción 2 (ver en): Canto y Fe de América Latina Nro. 441-444

ANUNCIO DEL PERDÓN

Queridos hermanos y hermanas en Cristo Jesús:
Cada uno ha traído ante Dios el estado de su corazón, todo lo que lo moviliza, todo lo que lo hace sufrir todo lo que lo oprime. Vale para cada uno lo que anuncia el profeta Malaquías: “dice Dios, yo los amo a ustedes”. (Malaquías 1,3)

O: Gloria a Dios en las alturas…
R:
Opción 1 (lit. antigua): Y paz en la tierra para los hombres de buena voluntad. Amén. Amén.
Amén.
Opción 2 (ver en): Canto y Fe de América Latina Nro. 441-444

SALUDO

O: El Señor sea con ustedes.
R: Y con tu espíritu

ORACIÓN

Señor Jesucristo, tú te has presentado como el resucitado ante tus discípulos. Los has alegrado y fortalecido.
Te pedimos que con la misma fuerza te hagas presente en todos los lugares en que en este día las personas están reunidas en tu nombre. Bendice en forma especial a las que no tienen la libertad de hacerlo y que la congregación esta puesta en peligro.
Bendice a todos y a cada uno de nosotros con oídos que sepan escuchar y palabras que hablen de tu voluntad. Permite que nuestras vidas sean digna respuesta de ella.

Amén

LECTURAS BÍBLICAS
Salmo 98,5-9
Malaquías 4,1-3
2ª Tesalonicenses 3,6-12
Lucas 21,5-19

R:
Opción 1 (lit. antigua): Aleluya. Aleluya. Aleluya.!
Opción 2 (ver en): Canto y Fe de América Latina Nro. 441-444

CREDO

CREDO APOSTÓLICO:
Creo en Dios Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. Y en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra del Espíritu Santo, nació de la virgen María, padeció bajo el poder de Poncio Pilatos, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la diestra de Dios Padre todopoderoso, y desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa iglesia cristiana, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida perdurable. Amén.

Himno

SERMÓN

Himno

ORACIÓN DE INTERCESIÓN

Querido Padre en el cielo, tanto has amado a este mundo y su género humano que has enviado a tu propio y único hijo, para que todos los que en Él crean no se pierdan y encuentren el camino al Reino de los Cielos.

Permite que tu amor genere en nosotros la convicción de que todos no sean los que nos gustan y convienen.

Señor que se haga tu voluntad y que dejemos de lado nuestros patrones de medidas para adoptar los tuyos, que son de grandeza y comprensión. Que tu voluntad sea también la nuestra y no pretender dar vuelta las cosas a nuestro gusto.

Señor Jesús, que has llamado a tus seguidores de entre los judíos, los paganos y los gentiles para formar una gran comunidad sin distinciones, ni clases ni supremacías, sino que más bien has delegado responsabilidades y provisto distintos dones, eres el Señor de esta comunidad, pero nosotros somos mezquinos en hacer valer estos principios de convivencia entre nosotros. Sabemos que a la hora de explicar tus hechos, a la hora de interpretarlos hay entre nosotros grandes diferencias, tantas que muchas veces ha habido luchas, derramamiento de sangre, odios y rencores. Señor esto no es lo que pretendías, sino más bien que nos sirviéramos los unos a los otros. Ayúdanos a poner en último lugar en la lista de discusión estos asuntos y permítenos tener la fuerza y la alegría de compartir todo aquello que nos une con fuerza.

Permite que a la distancia y aún sin conocernos podamos reconocer gracias a ti, a otro ser humano, quizá de otra raza o color de piel un hermano o una hermana.
Señor sabemos que por ti somos recibidos por tu sola gracia, permite que algo de eso lo experimentemos entre nosotros. No esperemos a que el otro merezca nuestra mano tendida, ayúdanos a tenerla siempre tendida.

Todo aquello que se encuentra en lo profundo de cada uno de nuestros corazones, en pedidos y agradecimientos, por otros y por nosotros, lo traemos ante Dios…

PADRENUESTRO
Padrenuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo; el pan nuestro de cada día, dánoslo hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por los siglos de los siglos. Amén

BENDICIÓN

Amén, amén, amén

Himno