Viernes 13 de julio

– ¿Quieres recobrar la salud?

Juan 5,6

Esperar, esperar, esperar… muchas veces en  vano… es la experiencia de millones…                                       

9 meses espera una mamá el nacimiento de su bebé…  38 años es mucho tiempo, cualquiera sea el motivo… Pero, espera quien tiene esperanza.                               Algo o alguien llegarán para sacarlo de su necesidad, sufrimiento y angustia existencial. Eran muchos enfermos, ciegos, cojos y tullidos (v.3). Estaban debilitados por el hambre. Gente desesperada y marginada que  espera todo el tiempo, en todas partes, también muy cerca de nosotros.

En la historia del evangelio de Juan, Jesús se dirige a una persona y le ofrece la ayuda necesaria. Sin la mediación del agua en movimiento, Jesús actúa directa y concretamente: —Levántate, alza tu camilla y anda. (v.8)

El enfermo, que había esperado tanto para poder llegar un día primero al agua curativa,  confiando ahora en la palabra de Jesús se anima a ser protagonista del verdadero milagro. Da el primer paso, lo que antes no podía hacer: alzó su camilla y comenzó a andar (v.9).

Pero, ¿cómo es con otras enfermedades o problemas de salud?  ¿Cómo responderá cada uno a la pregunta de Jesús -¿Quieres recobrar la salud?(v.6)

Las respuestas a los diferentes problemas de salud serán distintas según las diferentes enfermedades.   Aunque hoy día los diagnósticos y tratamientos sean realizados por médicos y especialistas en consultorios, hospitales y clínicas, es bueno que vayamos confiando también en el poder de Jesús, aun cuando se utilicen personas; nuevas formas e instrumentos para ayudarnos. Ya nos ayudará si pedimos:  Cúrame, tú, Señor y seré sano. Ayúdame, tú, Señor, y me sentiré protegido.

Rodolfo R. Reinich

Juan 5,1-9