Cierre de ISEDET: ¿Qué sucede con el edificio y la biblioteca?

 

Uno de los pasillos que supo estar lleno de vida, hoy permanece en el más absoluto silencio, lleno de polvo y con paredes agrietadas. Las iglesias se reunieron para conversar sobre el futuro uso del edificio y la biblioteca, que por el acuerdo patrimonial debe ser dedicado a la formación teológica ecuménica. Foto: Eugenio Albrecht

 BUENOS AIRES/Argentina | IERPcomunica – Luego del cierre definitivo del Instituto Superior Evangélico de Estudios Teológicos (ISEDET), que se dio con la finalización del proceso de liquidación de la institución, las iglesias que formaron parte de ese espacio ecuménico iniciaron un proceso de diálogo a fin de poder establecer las bases para el uso del edificio, así como la valiosa biblioteca, que se constituye como uno de los archivos más importantes del mundo en lo que respecta a teología.

Con la idea de mantener el espíritu original de quienes donaron los edificios en los que funcionó el ISEDET, el sábado 28 de julio se llevó una reunión en la que participaron representantes de las Iglesias Evangélica del Río de la Plata (IERP), Valdense del Río de la Plata (IEVRP), Reformada Argentina (IRA), Discípulos de Cristo (IDC) y Evangélica Metodista Argentina (IEMA). Durante el encuentro, los representantes de las iglesias hablaron sobre la necesidad de intensificar los diálogos ecuménicos, desde una mirada abierta y comprometida con la visión profética y de defensa de los derechos humanos.

En lo que respecta a los edificios del ex ISEDET, quedó claro que los mismos están a nombre de la Iglesia Evangélica Metodista Argentina (IEMA), pero la donación fue realizada para ser utilizado exclusivamente para la educación teológica ecuménica. Si bien hoy en día está funcionando en el lugar la sede del episcopado metodista y otros organismos y oficinas relacionados con la IEMA, los delegados de esa iglesia señalaron “que fue ocupado porque había que hacer refacciones de manera urgente, porque en caso contrario iba a transformaras en un espacio inhabitable”.

Desde el cierre de ISEDET, en mayo de 2015, la IEMA ocupa la planta baja y el primer piso del edificio de Camacuá 282, mientras que el segundo piso de ese espacio aún sigue desocupado y con serios problemas de humedad y muchas refacciones por hacerse. En la misma situación se encuentran los edificios de Camacuá 252, donde se está emplazada la biblioteca y el aula magna entre otras cosas y el predio de Camacuá 238, al igual que otras propiedades del ex ISEDET. Respecto de esos espacios, la IEMA aclaró que “la Junta Directiva tiene en claro que en esos lugares no se va a tocar ni un solo ladrillo sin tener en claro el nuevo proyecto de educación teológica ecuménica”.

Por decisión de las iglesias, y considerando que el ISEDET ya no era posible de sostenerse del modo que estaba planteado, la institución entró en un proceso de liquidación en mayo de 2015, cuya etapa acaba de finalizar. Ahora sólo resta esperar la baja de la personería jurídica, para que una de las instituciones que supo tener gran prestigio en la educación teológica de América Latina, deje definitivamente de existir. Esta decisión extrema dejó varias interrogantes, entre ellas de qué modo se podrá continuar con la educación teológica en la región.