Domingo 23 de julio

 

 

7º domingo después de Pentecostés, 16º en el año

¿Quieres que vayamos a arrancarla? No, les dijo el dueño, porque al arrancar la cizaña, corren el peligro de arrancar también el trigo.

Mateo 13,28-29

Hermanas y hermanos: en este domingo Jesús nos desafía a abstenernos de hacer lo que para él es la tarea del Padre: juzgar y limpiar el sembrado de Dios. Pienso que esta palabra de Jesús fue olvidada y negada infinidad de veces en la Historia de la Iglesia.

Desde la conversión de Constantino en el 313, una y cientos de veces los cristianos tomamos la espada del poder temporal para acabar con lo que considerábamos cizaña. Las Cruzadas, la expulsión de los musulmanes de España, el exterminio de los pueblos originarios en América o en África, la persecución de los judíos en diferentes países y épocas, siendo el máximo, el nazismo en Alemania. Ellos muestran todas las veces que la iglesia, los cristianos, hicimos oídos sordos a Jesús: NO. Porque al arrancar la cizaña, corren el peligro de arrancar el trigo.

El riesgo mayor radica en auto considerarnos trigo y catalogar de cizaña a todo aquello que no sea, piense o actúe exactamente igual a nosotros.

En cada país, región, ciudad o pequeño pueblo existen juicios acerca de quiénes son la cizaña que arruina el sembradío del Señor. El racismo se manifiesta una y otra vez; el rechazo al extranjero está a la orden del día en diferentes lugares del mundo; la condena a los pobres como responsables del malestar de las clases más ricas sigue siendo una vergüenza enorme en boca de los cristianos. Los juicios condenatorios a los asuntos de género, el poder vigente del machismo… y el colmo, que es la condena a la vejez, son sólo ejemplos de la ignorancia o sordera a las palabras de Jesús.

Roguemos a Dios para que nos ayude a trabajar en su sembrado, sin arrancar, sin condenar, para poder proteger a las plantas que él ama. Amén.

Atilio Hunzicker

Salmo 139,1-12, 23-24; Génesis 28,10-19ª; Romanos 8,12-25; Mateo 13,24-30.36-43; Agenda Evangélica: Deuteronomio 7,6–12