Domingo 4 de octubre

 

18º domingo después de Pentecostés, 27º en el año               

Los jefes de los sacerdotes y los fariseos, al oír las parábolas que Jesús contaba, se dieron cuenta de que hablaba de ellos.

Mateo 21,45

¡Qué sorpresa para esa gente! Jesús habla para ellos. Les cuenta un relato, un ejemplo, una parábola y así descubren que Jesús habla de ellos. Las parábolas de Jesús siempre incluyen los oyentes como protagonistas en el relato.

En el Antiguo Testamento el viñedo es metáfora para el pueblo de Israel, Dios ha preparado todo para que puedan trabajar y disfrutar la vida. El dueño se ausenta, va a otro país, pero ordena recibir su parte de la cosecha. Cuando termina la cosecha y los trabajadores del viñedo no entregan nada. Así, el dueño envía encargados para que los trabajadores del viñedo cedan la parte, pero ellos se burlan de estos enviados, los echan fuera del viñedo, los maltratan y los matan. El dueño decide enviar a su hijo, pensando que lo respetarán y así entregarán la parte que le corresponde, pero tampoco le hacen caso, sino que matan al heredero para que puedan apropiarse del viñedo.

Los que reclamaron la parte del dueño no pidieron la parte para financiar el viaje de él, sino la reclaman para los necesitados del pueblo. Pidieron para las viudas, los huérfanos, los enfermos, los que sufrieron hambre. Esto eran los reclamos de los profetas, el reclamo de Jesús, del hijo.

Se dieron cuenta, que habló de ellos, pero no quisieron escuchar. Para este reclamo los oídos quedaron cerrados y los corazones duros y no los llevó a un cambio de actitud. Se dieron cuenta de que Jesús hablaba de ellos, y no le hacen caso. Así se pierde su posibilidad de la salvación. Ellos quedan con el plan de matar al hijo, a Jesús y recibirán un juicio duro.

Al oír tu palabra, ayúdanos a cambiar nuestra actitud. Danos tu espíritu y la fuerza para renovar nuestra confianza y que con gusto estudiemos y escuchemos tu palabra. Amén.

Günter Kreher

Salmo 80,7-15; Isaías 5,1-7; Filipenses 3,4b-14; Mateo 21,33-46

Agenda Evangélica: Salmo 103,19-22; Isaías 49,1-6; Romanos 10,9-17(18);

(P) Mateo 15,21-28