Domingo 5 de septiembre

15° domingo después de Pentecostés, 23° en el año

Todo lo hace bien. ¡Hasta puede hacer que los sordos oigan y que los mudos hablen!

San Marcos 7,37

En este domingo tenemos el relato de un milagro de Jesús, de cómo le devolvió la audición a un sordo a quien le concedió también poder hablar bien. Cada milagro de Jesús les da a las personas beneficiadas una nueva manera de vivir, les mejora la calidad de vida. Siempre me pregunto: ¿cómo siguió la vida de aquellos que recibieron milagros de Jesús? Seguramente ya no fueron las mismas personas, me las imagino más agradecidas, más comprensivas con otras que pasaban por situaciones similares. Aunque hay relatos de gente que ni dio las gracias, como los 10 leprosos, confío en que aún aquellos 9 que se fueron celebrando la sanidad, en algún momento se dieron cuenta de lo que habían recibido y de alguna manera habrán agradecido.

Pienso en este milagro y me pregunto si esos fueron los únicos oídos que abrió Jesús. ¿Cuántos oídos más abrió a través de sus palabras llenas de vida? Las palabras, los gestos, las actitudes de Jesús siguen abriendo oídos y concediendo que bocas hablen. Su mensaje sigue haciendo milagros hasta nuestros días. Lo digo por experiencias propias. He visto a personas poder oír y entender el mensaje de Jesús y poco a poco ir cambiando sus vidas porque de verdad se les abrieron los oídos y con ellos los ojos y hasta el corazón. He visto a personas poder hablar del amor de Jesús y antes no eran así, antes solo pensaban en ellas y eran personas llenas de sentimientos y pensamientos duros, egoístas, maliciosos. Las palabras de Jesús siguen haciendo milagros y en algún momento abrieron también nuestros propios oídos.

Que el evangelio siga abriendo nuestros oídos para escuchar del amor de Dios y nos conceda hablar de ese amor a los demás.

Hemos escuchado en la proclamación tus santas promesas y tu exhortación. No simples oidores, nos dice el Señor, sino hacedores de tu voluntad. (Canto y Fe Nº 102)

Mariela S. Bohl

Salmo 146; Isaías 35,4-7; Santiago 2,1-10; Marcos 7,31-37

Agenda Evangélica: Salmo 146; Génesis 28,10-19a(19b-22); Romanos 8,14-17; Lucas 17,11-19; 1 Tesalonicenses 5,14-24 (P)

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