Domingo18 de octubre

 

20° Domingo después de Pentecostés, 29° en el año

Después de esto, los fariseos fueron y se pusieron de acuerdo para hacerle decir a Jesús algo que les diera motivo para acusarlo.

Mateo 22,15

Los fariseos eran un grupo religioso, que actuaban en los tiempos de Jesús. Son presentados en varios relatos del Nuevo Testamento como lo opuesto -personajes antagónicos- a Jesús y a su manera de vivir la fe y predicar el mensaje de Dios.

“El pez por la boca muere” se dice muchas veces, y en este pasaje es lo quieren hacer con Jesús: tenderle una trampa para que diga algo que lo comprometa, que lo delate y que luego pueda ser usado en su contra. Querían disminuir su influencia sobre las personas que lo seguían y lo es-cuchaban, dejarlo en evidencia ante el mundo, y así poder culparlo de algo.

Los fariseos eran reconocidos por proclamar una fe aferrada a las tradiciones y la ley, basando sus acciones en estructuras fijas y controladas. ¡Tan distinta a la manera de vivir la fe que enseñaba Jesús! Eran expertos en marcar los errores y falencias de los demás. ¡Tan opuestos a las enseñanzas de Jesús de amar al prójimo como a uno mismo!

Jesús tuvo tal influencia sobre quienes lo seguían porque predicaba con palabras y principalmente con ACCIONES, porque actuaba con respeto por los demás. Enseñó que la fe debe ser mucho más que meras palabras y fórmulas, la fe debe ser una manera de vida que tenga perfecta concordancia entre lo que decimos y lo que hacemos. Y hoy para nosotros ¿es la fe una manera de vida o es simplemente un compendio de fórmulas y palabra vacías?

Que Dios nos dé el valor y la sabiduría para poder actuar sin temor en favor de lo justo y lo íntegro y que nuestro andar por la vida refleje la fe que tenemos en Jesucristo. Amén.

Karla Steilmann

Salmo 96; Isaías 45,1-7; 1 Tesalonicenses 1,1-10; Mateo 22,15-22

Agenda Evangélica: Salmo 32,1-7; Éxodo 34,4-10; Marcos 2,1-12; Santiago 5,13-16;

(P) Efesios 4,22-32