“Encuentro y Taller nacional de capacitación” de las IRA en Mar del Plata

 

Foto: Aporte de Luis Maureliz

MAR DEL PLATA / Argentina | IERPcomunica – En el marco de los 125 años de presencia y testimonio de las Iglesias Reformadas en Argentina (IRA), se desarrolló en la ciudad de Mar del Plata, entre los días 3 y 4 de noviembre, un “Encuentro y Taller Nacional de Capacitación”, experiencia formativa de la que participaron  65 personas, destacándose un buen número de adolescentes y jóvenes, que se integraron plenamente con sus voces, propuestas y hasta reclamos a los diversos talleres y espacios de reflexión y celebración. Hubo espacios de ponencias, reflexión teológica, talleres y capacitación con diferentes formatos. La actividad contó con el apoyo de la Iglesia Presbiteriana en los Estados Unidos (PCUSA) y fue organizado por la Junta Directiva de las IRA.

La diversidad denominacional, tanto de los participantes como de los y las talleristas, resultó de una gran riqueza, además fue el modo que los organizadores expresaron “reafirmar la vocación ecuménica de las Iglesias Reformadas“. Hubo participantes de tradición católica, luterana, presbiteriana, metodista, reformada y unida, siendo la mayoría provenientes de diferentes localidades de la provincia de Buenos Aires. El encuentro culminó con un culto con Santa Cena del que participaron también personas de la comunidad reformada local y que se construyó a partir de recursos elaborados por los y las personas que trabajaron en los diferentes talleres. Además, se produjo un material, que incluye a las ponencias, reflexiones y fotografías, que será editado en un cuadernillo que se ofrecerá a las comunidades.

Bajo la orientación del texto de Romanos 12:1-2, el pastor Jorge Zijlstra, originalmente pastor de las IRA sirviendo actualmente a la Iglesia Presbiteriana en Puerto Rico y a cargo de la presidencia del Consejo Latinoamericano de Iglesias (CLAI), presentó la ponencia central del encuentro, bajo el título: “Más allá de los criterios del tiempo presente: comunidades solidarias de testimonio y misión en el espíritu de Jesús”, tema que luego marcó la línea de todo el evento, cerrando con la prédica del pastor, basada en el texto de las bodas de Caná (Juan 2:1-11).

Los talleres que se compartieron fueron desarrollados por la docente de Norma Falchetti, de 83 jóvenes y desafiantes años, miembro de la Iglesia Discípulos de Cristo, quien abordó el tema de la Formación en valores positivos de vida, compartiendo experiencias para crecer en la fe; la pastora de la Iglesia Evangélica Luterana Unida (IELU) Mariela Pereyra, desarrolló el tema a partir de puentes de solidaridad y esperanza hacia comunidades inclusivas; mientras que el músico metodista Horacio Vivares, trabajó el tema de la creación de celebraciones pertinentes para tiempos complejos. De este último taller salieron varios recursos que se utilizaron en el culto de clausura. Un espacio especial se destinó a los y las adolescentes y jóvenes presentes, quienes el sábado por la tarde trabajaron el tema de la comunicación como herramienta de transformación, guiados por Lisandro Contreras, colaborador en el Club de Niños y niñas de la comunidad local Arca de Noé.

La pastora luterana Mariela Pereyra, se manifestó “agradecida al buen Dios por tener la oportunidad de crecer, de animarnos y de sostenernos en comunidad, compartiendo hermanos y hermanas de caminada en una fe sencilla y acorde al Evangelio” . Entre tanto, la joven Karen Foncubierta, una de las tres personas jóvenes que participaron por el Distrito Metropolitano de la IERP, expresó: “disfuté mucho de la capacitación y de conocer a otros compañeros en la fe de diferentes iglesias, de intercambiar ideas, compartir música, reflexionar sobre nuestro actuar diario, la forma en la que organizamos nuestras parroquias, nuestros espacios comunitarios, descubrir que la iglesia tiene que salir e ir al encuentro de otros y otras. Me gustaría que la experiencia se repita”.

Lucía Maureliz, referente del Club de Niños y niñas de la comunidad local y coordinadora del Departamento de Jóvenes de la Alianza de Iglesias Presbiterianas y Reformadas de América Latina comentó que los y las jóvenes “reclaman un lugar real en la construcción de una iglesia solidaria, piden asumir una visión radical de la solidaridad y no tan romántica, inclusiva, la ampliación de la misericordia, tal como Jesús nos enseñó”. Lisandro Contreras, que coordinó el taller de adolescentes y jóvenes, sumó también que desde su realidad intentan cambiar las realidades de sus comunidades. Conscientes de las herramientas que tienen a su favor, nos llevamos del intercambio con ellos la certeza de que, como decía Luis Alberto Spinetta, “por más que me fuercen nunca voy a decir que todo tiempo por pasado fue mejor, mañana es mejor”.