Falleció el pastor Juan Abelardo Schvindt, ex Secretario General de la IERP

 

Juan abelardo

 

NUEVA HELVECIA / Uruguay (IERPcomunica) – Fue un testimonio protestante en un tiempo en el que las iglesias comenzaron a forjar la construcción del ecumenismo. Hizo grandes esfuerzos para dar testimonio de unidad en la diversidad del mundo actual. Trabajó incansablemente en la defensa y promoción de los Derechos Humanos. Siempre refería a la idea de “Reino de Dios” para hablar de la lucha por la justicia y el bienestar común al que Dios llama a través del testimonio bíblico. Era argentino, pero amaba Uruguay y siempre bogaba por la unidad de los pueblos latinoamericanos. A los 63 años, de modo demasiado temprano y luego de luchar con entereza durante varios años contra un cáncer, falleció el pastor Juan Abelardo Schvindt, ex Secretario General de la Iglesia Evangélica del Río de la Plata (IERP) y de la Región Río de la Plata del Consejo Latinoamericano de Iglesias (CLAI). El sepelio será el jueves a las 17 horas en Nueva Helvecia, la región que junto a su esposa y compañera de vida Adela, habían elegido para vivir luego de su jubilación.

Nació en Gualeguaychú, provincia de Entre Ríos, Argentina, el 17 de marzo de 1953. Estudió teología en el Instituto Superior Evangélico de Estudios Teológicos (ISEDET) y alcanzó el grado de Licenciatura en el año 1976. Complementó estudios de idioma alemán y de teología en la República Federal de Alemania entre los años 1981-1982. Fue ordenado al Ministerio Pastoral de la Iglesia Evangélica del Río de la Plata en el año 1981.

Desempeñó su ministerio en los tres países que forman parte de la Iglesia Evangélica del Río de la Plata: en Nueva Helvecia, Uruguay, entre 1977 y 1981; en la Congregación Evangélica Alemana de Viale, Argentina, entre 1982 y 1984, y en la Congregación Evangélica de Santa Rosa del Monday, Paraguay, entre 1984 y 1989. Entre los años 1989 y 2000 se desempeñó como Secretario Regional del Consejo Latinoamericano de Iglesias (CLAI), organismo del cual fue miembro de la Junta Directiva entre 1982-1988 y 2001-2013. Cabe señalar que estuvo presente en la propia fundación del CLAI, acontecimiento que tuvo lugar en en Oaxtepec, México en el año 1978. También participó de la constitución del CLAI, en Lima, Perú, en 1982. Entre 2000 y 2011 fue Secretario General de la Iglesia Evangélica del Río de la Plata y Encargado del Área de Ecumenismo. Entre 2011 y 2015 se desempeñó como pastor en la Iglesia Luterana de Paysandú, Uruguay, y en 2015 se abocó al goce de su jubilación de manera anticipada debido a la enfermedad que padecía desde 2012.

Por otra parte, su incansable lucha por la promoción y defensa de los Derechos Humanos lo llevó a involucrarse en diversos espacios en los tres países donde desarrolló su ministerio pastoral, destacándose su participación en la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH). Fue miembro activo de diversas organizaciones ecuménicas como la Comisión Argentina para los Refugiados y Migrantes, en Argentina (CAREF), siendo su Presidente entre 1990 y 1999; el Comité de Iglesias para Ayudas de Emergencias (CIPAE) en Paraguay; el Centro Emmanuel, en Uruguay; la Federación Argentina de Iglesias Evangélicas (FAIE) y miembro de la Comisión de Asuntos Internacionales del Consejo Mundial de Iglesias (CMI), entre otras.

“La Iglesia Evangélica del Río de la Plata y la ecúmene que tuvo oportunidad de conocerlo despide de este mundo a un incansable siervo de Dios que se nos adelantó como tantos otros. No había ningún apuro, pero Dios así lo dispuso. Ahora descansa. Su mirada crítica, su agudeza y lucidez que han aportado a la construcción común de tantas obras quedan como parte de su contribución a la construcción del Reino de Dios aquí y ahora como siempre quiso que sea”, señaló el Mágister David Cela Heffel, una de las personas que más conoció a Juan Abelardo. Juntos compartieron años y espacios de trabajo, tanto en el CLAI como en la propia IERP.

Por su parte la actual Secretaria General de la IERP, la Rev. Sonia Skupch señaló que “Juan Abelardo fue un fiel servidor de nuestro Señor Jesucristo. Sirvió a Dios y a su iglesia con todas sus capacidades y su vida. Fue una persona que creyó firmemente en el nuevo tiempo del Reino de Dios del cual nos hablan los Evangelios, con una Iglesia de Jesucristo visiblemente unida. Esto se tradujo en su fuerte compromiso ecuménico que sostuvo a lo largo de todo su ministerio” y finalizó”: “fue un permanente militante a favor de la vida que descubría a Jesucristo en la presencia de los refugiados, los campesinos sin tierra, en los derechos vulnerados de los débiles. Fue incansable en su búsqueda de diálogo con la sociedad civil contactando periodistas, intelectuales, profesores y organizaciones civiles buscando converger en la defensa de la vida”.

Crédito foto: Clarita Meierhold