Familias, instituciones y transportistas de Córdoba volvieron a decir “no al ajuste en discapacidad”

 

Foto: Norberto Rasch

CORDOBA / Argentina | IERPcomunica – Este jueves 26 de septiembre y ante la falta de respuestas por parte del Estado, las familias, instituciones y transportes de personas con discapacidad volvieron a decir “no al ajuste en discapacidad”. A través de una concentración pública, solicitaron al Gobernador Juan Schiaretti un aumento de aranceles, el pago inmediato de lo adeudado y el cumplimiento de los plazos convenidos.

A partir de la convocatoria de la Federación Converger, organización civil de segundo grado integrada por instituciones que brindan  prestaciones y servicios a personas con discapacidad, conjuntamente con los transportistas, unas setecientas personas se movilizaron hacia el Centro Cívico de Córdoba Capital, denunciando la “grave situación por la que está pasando el sector”, señalando que “hay instituciones que han tenido que cerrar sus puertas” y otras no han podido pagar profesionales y “transportistas que han tenido que cortar sus servicios”, lo que está llevando al deterioro del “sistema de prestaciones básicas a favor de las personas con discapacidad”.

El pastor de la Iglesia Evangélica del Río de la Plata (IERP) Norberto Rasch, que desde hace muchos años trabaja en la sensibilización de las comunidades y personas hacia las personas con discapacidad, participó junto a su hijo Matías y manifestó que “todo el servicio hacia las personas con discapacidad está a punto de caer”, porque “ya nadie puede aguantar, “porque no tienen como seguir adelante”. Además, indicó que las instituciones se encuentran movilizadas y “atentos, para ningún derecho, ni tampoco los derechos de las personas con discapacidad, caigan en esta volada neoliberal, que nos ha arrinconado una vez más”.

Cabe señalar que las personas con discapacidad están protegidas por la Ley Nacional 24.901 y la actual situación al afectar no sólo a las propias personas con discapacidad, sino también a las familias, profesionales, instituciones y transportes, está además poniendo en peligro muchos puestos de trabajo, así como la calidad y la continuidad de las prestaciones de los asistentes.