Jueves 19 de septiembre

 

Jesús les preguntó: – Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?

Mateo 16,15

A lo largo de estos días, que hemos podido compartir juntos, hemos visto varios textos, que nos invitan a preguntarnos por las mujeres, sobre la doctrina y la buena levadura y para qué sirve la fe. Hoy Jesús nos pregunta directamente a nosotros. ¿Quién es él para nosotros?

Hace un tiempo prediqué sobre la necesidad de dudar. Que la duda es buena si nos conduce a preguntas, a búsquedas, a explorar para encontrar respuestas que nos sirvan en nuestro vivir y para no dar nada por sentado.

Jesús fue alguien que dudó, que cuestionó y preguntó mucho, especialmente sobre la forma en que se enseñaba la fe.

Siempre es bueno hacernos preguntas, y en la fe es más que necesario preguntarnos ¿quién es Jesús para nosotros? Porque de esto dependerá lo que compartamos y transmitamos de Jesús a otros. Ya que ese Jesús en el que creamos será el que verán reflejados los que estén a nuestro alrededor.

Esta pregunta que nos hace hoy Jesús, cada uno la debe responder por sí mismo. Nadie la puede responder por otro. La buena noticia es que Jesús no nos deja solos con esta pregunta; nos da una comunidad, pone en nuestro camino hermanos y hermanas que con sus testimonios y compromisos nos ayudan a conocer a Jesús. Él nos muestra quién es, mediante su palabra en la Biblia, a través de la oración y nuestras propias experiencias de fe que vamos realizando en nuestro caminar.

Que hoy puedas contestar, quién es Jesús para ti, que encuentres al Dios de la vida, pero que especialmente lo puedas vivir junto con otros.

Javier Gross

Mateo 16,13-20