Las Iglesias de la Región se manifiestan luego de la masacre de Orlando

Masacre Orlando

GINEBRA (LWI) – Este domingo Estados Unidos vivió en Orlando uno de sus capítulos más oscuros de su historia, cuando un hombre de 29 años ingresó  una discoteca muy popular entre la comunidad gay, y comenzó a disparar a mansalva, matando al menos a 50 personas e hiriendo a otras 53. Apenas conocida la noticias, comenzaron a escucharse voces de condena y pedidos de paz alrededor del mundo. En la Región de América Latina y Caribe de la FLM, los primeros en manifestarse fueron los Pastores Presidentes Carlos Duarte y Gilberto Quesada Mora, de las Iglesias Evangélica del Río de la Plata (IERP) y Luterana Costarricense (ILCO), respectivamente.

“Desde la Iglesia Luterana Costarricense somos conscientes de que la homofobia tiene raíces religiosas de tipo fundamentalista, contrarias al Evangelio de Jesús que nos llama a amar al prójimo como a sí mismo. Por eso afirmamos que las bases del Evangelio: el Amor y la Misericordia, deben guiarnos en la superación de toda forma de violencia y en la afirmación de una ruta educativa que facilite una cultura de acogida, Inclusión y Solidaridad hacia las personas LGTBI”. “Oramos por los familiares de las víctimas de la violencia y el terror en Orlando. Pedimos al Dios de la Vida, fortaleza en el compromiso de promover un mundo más sensibilizado, inclusivo y pacífico. Intercedemos además por nuestra hermana Iglesia Luterana en los Estados Unidos y todas las congregaciones que allí trabajan para superar todo indicio de homofobia, las cuales deberán brindar un acompañamiento especial en medio de la tragedia”, dijo el Rev Quesada  en su declaración.

Por su parte el Pastor Duarte manifestó su indignación inicando que “hay situaciones donde se terminan los razonamientos, los argumentos se vuelven estériles y las palabras suenan definitivamente huecas”, preguntándose por su parte “¿Qué decir frente a la masacre en Orlando?  ¿Cómo razonar con la mente desquiciada del perpetrador?”, finalizando su intervención y su falta de respuesta a traves de un oración:

Dios mío, Dios mío, cuánta locura, cuanto horror.
Tus hijos e hijas son asesinados simplemente por su rica diversidad.
¿No laten sus corazones, no fluye sangre por sus venas?
¿No han sido creados a tu imagen y semejanza?
Y ahora que el odio ha ganado otra partida, ¿qué haremos?
¿Nos desgarraremos las vestiduras, mientras toneladas de bombas caen en países islámicos?
¿Seguiremos callando ante los traficantes de armas?
Dios mío, Dios mío, danos coraje, danos amor, danos sabiduría.
Coraje para gritar: ¡TODA vida humana es sagrada!
Amor para consolar, acompañar, abrazar a las víctimas.
Amor para aceptar lo diverso como parte de TU amor por la vida.
Sabiduría para discernir entre justicia y venganza.
Que la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guarde vuestros corazones y vuestros
pensamientos en Cristo Jesús. Amén

Fuente: Red de Comunicaciones (FLM)