Lunes 19 de agosto

 

Cuando los entreguen a las autoridades, no se preocupen ustedes por lo que han de decir o como han de decirlo, porque cuando les llegue el momento de hablar, Dios les dará las palabras.

Mateo 10,19

En nuestra vida de fe muchas veces se nos presentan situaciones en las que nos toca hablar sobre Dios o los mandatos de Dios, y nos cuesta encontrar las palabras justas para poder explicar y llegar a los demás. Personalmente, cuando me toca preparar una clase de catequesis, un mensaje de reflexión para un devocional, suelo preguntarme cómo lograr llegar al otro… ¿Cómo hacer para que pueda explicar de manera sencilla el mensaje central de lo que quiero transmitir?

Por supuesto, existen herramientas de lectocomprensión que pueden ayudarnos a interpretar un texto o analizarlo, pero cada vez que se presenta un desafío de comunicar y reflexionar, recuerdo las palabras de un pastor que conocí durante los talleres de la iglesia donde par-ticipábamos, y siempre nos recordaba que más allá de toda preparación literaria, lo más importante es orar antes de comenzar a preparar el mensaje. Rezar y abrir el corazón y la mente para que Dios dirija nuestro pensamiento y nuestras palabras.

Muchas veces el espíritu obra en nosotros y podemos comunicar un mensaje que no teníamos en mente y logramos transmitir gracias a él, al corazón de muchos…

La maravilla del Espíritu Santo puede hacer que nosotros, seres simples y muchas veces con pocos recursos, pero puestos en manos de Dios, logremos transmitir su mensaje de amor. Primero debemos encomendarnos, dejar actuar al Espíritu y saber que siempre nuestro Padre nos indicará el camino. Amén.

Melisa Hilman

Mateo 10,16-26a