Lunes 6 de abril

Ustedes lo han oído decir palabras ofensivas contra Dios. ¿Qué les parece? Todos estuvieron de acuerdo en que era culpable y debía morir.

Marcos 14,64

Me impresiona Señor, la serenidad, fortaleza e integridad con la que te enfrentas al poder…

La decisión que tomaron los dirigentes con tu vida fue resultado del fanatismo de la mala religión y de la violencia que ellos desataron. Pero también de tu libertad…

¿Te das cuenta, Jesús? Parece que siempre vivimos en el “planeta Auschwitz”, el planeta del mal, genocidios, guerras, violencia personal e institucionalizada…

A veces tengo la impresión de que todos estamos presentes en los miles de Gólgotas de este mundo… Y creo que sólo un amor más grande que el nuestro puede salvarnos…

Tu postura, Señor, me deja pensando: ¿es ése el camino del cual nos hablas de tomar la cruz, que es mejor sufrir injustamente antes que ser cómplices con la injusticia? Compartir solidariamente el sufrimiento de los necesitados; aceptar las consecuencias dolorosas de una defensa firme de la justicia, la verdad y la libertad; sufrir la inseguridad, la debilidad y los riesgos de una actuación honrada y consecuente con la fe cristiana… ¿Es por ahí el camino, no?

Te pido, Señor, que tu Pasión, sea causa de salvación y de luz para todos los que buscan y no encuentran, para los que creemos y esperamos en Ti, para los que están con dudas, pero no rechazan la verdad.

Te pido Señor que ilumines mi entendimiento, con tu generosa pasión, que fortalezcas mi voluntad, con tu inquebrantable entrega, que purifiques mi corazón con tu amor sin fisuras, que santifiques mi espíritu con tu espíritu invencible.

Señor, que pueda tomar conciencia de mis pecados, antes de que sea demasiado tarde, que pueda rechazar las tentaciones, antes de escuchar el canto del gallo, ayúdame a vencer mis inclinaciones al mal, al dinero… a venderte por poco y nada, a traicionarte con mi comodidad, mis miedos y mi indiferencia.

Ayúdame, Señor, a buscar en la comunión con el Padre, las respuestas a tantos interrogantes que la existencia humana nos plantea. Amén.

Mario Bernhardt