Martes 26 de marzo

 

¡Que el Señor sea siempre testigo del juramento que tú y yo nos hemos hecho!

1 Samuel 20,23

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¿De qué juramento se trata? Es la expresión más fuerte de una amistad indestructible entre Jonatán, el hijo del rey Saúl, y David. Al mismo tiempo en que Saúl bebe del vaso de la envidia y decide matar a David, su propio hijo entabló una profunda amistad con él. “…y (Jonatán) llegó a quererlo como a sí mismo.” (capítulo 18,2)

Como decía mi abuelo: “la verdadera amistad es como una planta muy exótica, hay que dedicarle tiempo, cuidarla mucho…”, y en otra ocasión decía: “en los buenos tiempos muchos se consideran amigos tuyos, pero cuando el cielo se te viene encima, cuando te toca sufrir, aquel que no se aleja, ése es el verdadero amigo.”

Mientras el padre Saúl aprovecha todos los recursos disponibles para perseguir y matar a David, su hijo Jonatán es el mejor y, tal vez, único amigo que le queda. Una verdadera amistad es un regalo, es único, es maravilloso. Los dos, David y Jonatán, son “inseparables”, el relato bíblico da testimonio de dos situaciones, de dos realidades: una llena de odio y ganas de destruir, de vengarse. El que se deja llevar por la envidia termina perdiéndose en la oscuridad. La otra, llena de amor y confianza mutua. Sí, pienso que la palabra clave es “confianza”: la envidia la destruye. Entre Jonatán y David hay una confianza muy profunda, indestructible. Más allá de sus lazos familiares y su lealtad al padre, la amistad con David es más fuerte. Porque hay confianza mutua y absoluta.

Es realmente una planta muy exótica, la amistad. Tengo muchos y buenos conocidos, pero amigos muy pocos, en realidad son dos, y los dos viven lejos de aquí. A veces pasan años sin vernos…, pero en los momentos más difíciles de mi vida, están a mi lado: “¡Déjame ayudarte!” A veces pienso que el abrazo del amigo, su ayuda desinteresada y espontánea, su lealtad absoluta, es la respuesta a mis oraciones: Padre, ¡ayúdame!, no dejes que mis preocupaciones me aplasten. Amén.

Reiner Kalmbach

1 Samuel 20,1-23

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