MIércoles 11 de diciembre

 

¡Ay del que pleitea con su Hacedor! ¡el tiesto con los tiestos de la tierra! ¿Dirá el barro al que lo labra: ¿Qué haces?; o tu obra: ¿No tiene manos?

Isaías 45,9

Dios dijo: “El barro no le dice al alfarero: ‘¿Qué estás haciendo?’, ni la vasija lo critica, diciendo: ‘Tú no sabes trabajar’”. En su mensaje, Dios le sigue hablando a Ciro, pero incluye a todos los seres huma-nos. Nos advierte de no discutir con él. Dice que debemos tratarlo con respeto.

Es una tontería oponernos a nuestro Creador porque dado que él nos hizo, él también puede rompernos. Es una tontería oponernos a nuestro Creador porque dado que él nos hizo, él sabe lo que es me-jor para nosotros. Es una tontería oponerse a él, porque le debemos todo a él.

Pidamos a Dios que podamos aceptar con toda humildad la volun-tad de nuestro creador y que pueda resonar en nosotros diariamente la letra de esta bella canción, para inspirarnos en el testimonio:

Haz lo que quieras de mí, Señor; tú el alfarero, yo el barro soy. Dócil y humilde anhelo ser; cúmplase siempre en mí tu querer. Haz lo que quieras de mí, Señor; mírame y prueba mi corazón; lávame y quita toda maldad para que pueda contigo estar. Haz lo que quieras de mí, Señor; cura mis llagas y mi dolor.

Tuyo es, oh Cristo, todo poder; tu mano extiende y sanaré.

Haz lo que quieras de mí, Señor; dueño absoluto sé tú de mí;

de tu potencia llena mi ser y el mundo a Cristo pueda en mi ver. (Canto y Fe Nº 309)

Marisa Stehle

Isaías 45,9-17