Miércoles 19 de julio

 

Tengan ustedes la misma manera de pensar que tuvo Cristo Jesús.

Filipenses 2,5

¿Cuál era la manera de pensar de Cristo Jesús?

Sabemos que Jesús se caracterizaba por la humildad, la obediencia, la renuncia a sí mismo, la vida de oración… Su propósito no era dominar a los hombres sino servirlos; no deseaba seguir su propio camino sino el de Dios; no anhelaba exaltarse a sí mismo sino glorificar al Padre. Jesús renunció a toda su gloria por amor a nosotros.

Si decimos seguir a Cristo, también debemos reflejarlo en nuestras vidas.

Preguntémonos: ¿qué estoy reflejando en mi vida? ¿Estoy dejando que otros puedan ver a Cristo a través de mí?

No olvidemos que nos convertimos en lo que miramos. Si ponemos la mirada en Cristo con el deseo de reflejarlo, podemos verlo a él en cada situación, en cada momento, en cada circunstancia. Entonces, nuestros gestos, actitudes y nuestro modo de obrar darán testimonio de que podemos pensar, aunque sea un poco, como lo hacía Jesús.

Somos llamados a servir y buscar maneras de ayudar a quienes lo necesitan. Somos llamados a consolar, animar, acompañar. Somos llamados a ser luz en medio de la oscuridad. Somos llamados a pensar como Cristo Jesús.

Un escritor escribió: “Puedes ser la única Biblia que lea tu amigo”. ¿Podrá leer en ti la presencia de Dios en tu vida?

En todo quiero yo seguir las huellas de mi Señor y por doquier hacer sentir la magnitud de su amor. (Culto Cristiano Nº 412)

Amalia Elsesser

Filipenses 2,5-11

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