Miércoles 21 de julio

Ponte de camino que voy a enviarte a naciones lejanas.

Hechos 22,21

Es sabido que Pablo se encontraba en gran dificultad cuando Dios le llama a dar testimonio de que Jesús es enviado como Mesías por voluntad divina.

Se encontraba entre el impulso perseguidor de personas cristianas, incluso con la muerte de Esteban, y la súbita acción de Dios llamándole a ser parte del grupo de testigos con quienes se ensañaba.

La acción de Dios va más allá de nuestras propias doctrinas y luchas. Dios encuentra a Pablo en su oscuridad. Tuvo que experimentar la ceguera para darse cuenta de la tenebrosidad en que orgullosamente se movía.

Pablo actuaba bajo la seguridad de las autoridades religiosas y del estado. Esto le impedía ver cómo Jesús llegó a ser lugar de descanso para muchas personas y una vía de dignidad que les renovó la esperanza.

Dios actúa en la situación oscura de Pablo. La buena noticia es que Dios le llama para ponerse de camino hacia otras regiones. Fue recomenzar con sentido. Su nuevo camino estaba iluminado por la luz del mensaje de Jesús. Ahora la gracia de Dios vendría a ser el tema que celosamente anunciaría hasta que sea conocido por muchas personas. La invitación divina de ser testigo le cura de su condición de perseguidor, así como de otras condiciones.

Dios, tu graciosa invitación a ser testigo de amor renovador de vidas es vigente. Ayúdanos a dar testimonio de tu presencia cada día en acción y en palabra. Amén.

Patricia Cuyatti Chávez

Hechos 22,1-21

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