Miércoles 27 de septiembre

 

 

También dijo Jesús: “¿Con qué puedo comparar el reino de Dios? Es como la levadura que una mujer mezcla con tres medidas de harina para hacer fermentar toda la masa”.

Lucas 13,20-21

Si había algo que me llamaba la atención de pequeño era esa magia de la levadura. ¿Cómo la levadura podía hacer que la masa creciera, aumentara su tamaño, se hiciera más grande? Parecía que inflaban la masa. Seguramente debía ser algo muy especial.

Jesús compara ese producto especial con el reino de Dios. De alguna manera nos quiere dar una imagen, nos quiere ilustrar acerca de cómo es el reino de Dios. Podríamos decir, entonces, que el reino de Dios tiene algo de especial, algo casi mágico. La levadura tiene esa propiedad de hacer fermentar, de hacer crecer, de aumentar de tamaño, de llenar de aire, de transformar la masa que sin esa levadura sería aplastada, pesada, y después de cocinada seguramente sería muy dura, seca.  Si el reino de Dios es así, quiere decir que tiene esa propiedad de transformar, de hacer crecer, de modificar aquello que toca, aquello que lo incorpora dentro de sí, aquello que le da espacio para poder actuar.

Cuando era niño miraba a mi mamá cómo preparaba tortas o galletitas, y sabíamos que algo rico iba a salir. Pero debíamos esperar hasta probarla para saber exactamente el gusto que tenía.

Igual que aquella masa que recibe la levadura, sólo sabremos si quedó buena, rica, sabrosa, esponjosa, una vez que la probemos. El reino de Dios también es así. Jesús, yo, muchos podrán decirte cómo es, podrán sugerirte o contarte lo lindo que es el reino de Dios. Pero no te queda otra salida que probarlo, si de verdad quieres saber cómo es. Te invito a que así lo hagas y te vas a dar cuenta de que de verdad te hace crecer y transforma tu vida haciéndola más liviana en todo momento. Probá el reino de Dios, participando en tu comunidad, amando al prójimo, orando, dándole lugar a Dios en tu vida, y lo demás añadido será. Sí, ya lo verás. Seguro que lo verás. Amén.

Armando A. Weiss

Lucas 13,18-21