Oración y acción a 30 años de la “Convención sobre los Derechos del Niño”

 

Durante el encuentro que se realizó en las instalaciones de la Iglesia Evangélica del Río de la Plata (IERP) el 22 de noviembre. Foto: Alejandro Figueroa

BUENOS AIRES / Argentina – El viernes 22 de noviembre, en el marco de los 30 años de la Convención Internacional sobre los Derechos del Niño, la Red Global de Religiones a favor de la Niñez (GNRC) en Argentina y Arigatou International llevaron a cabo una jornada de reflexión y acción a favor de la niñez y adolescencia, bajo el lema “Por el camino de la espiritualidad, a 30 años de la Convención Internacional de los Derechos del Niño”. Los paneles y exposiciones contaron con la participación de Silvia Mazzarelli de Arigatou International; Norberto Liwski, DNI Argentina; Nora Cortiñas, Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora; Elsa Pavón, Abuelas de Plaza de Mayo; Adolfo Perez Esquivel, Premio Nóbel de la Paz; Luisa Brumana, Representante de UNICEF Argentina; y Facundo Hernández, Defensor Adjunto de Niñez, entre otras personalidades. Además, hubo presencia de jóvenes que testimoniaron en primera persona sus realidades, frustraciones, esperanzas y proyectos colectivos.

Los análisis fueron profundos, reconociendo los avances de los últimos años en el campo de los derechos de los niños, niñas y adolescentes; sin embargo, también hicieron hincapié en la preocupación que surge de los datos y estudios que indican que la niñez es la principal víctima de un sistema económico injusto, siendo la pobreza, la violencia familiar e institucional las principales amenazas que ponen en riesgo la integridad, la dignidad y en algunos casos la propia vida de millones de niños, niñas y adolescentes de la región.
La apertura de la jornada estuvo a cargo de Ana de Medio, Coordinadora de GNRC en Argentina, quien dio la bienvenida a los participantes, agradeció su presencia en el evento, y recordó el camino recorrido por la GNRC en Argentina desde su creación en el año 2006. De Medio destacó: “en nombre de la religión, se cometen aberraciones, la injusticia se justifica, se perpetúan las prácticas tradicionales nocivas e incluso se inculca el odio en las mentes y los corazones de los niños y niñas, y se acepta la indiferencia a la difícil situación que están viviendo. El desafío es que no sea así, que nos comprometamos a hacer visibile, fortalecernos, escuchar a los niños y niñas, y acompañarles en acciones de incidencia política. Los niños y niñas son la esperanza de la humanidad”.

Entre tanto Silvia Mazzarelli, coordinadora de GNRC para América Latina y Caribe presentó el estudio “Fe y Derechos de la Niñez: Un Estudio Multirreligioso acerca de la Convención sobre los Derechos del Niño”. El Estudio fue elaborado por Arigatou International, en colaboración con UNICEF, la oficina de la Representante Especial del Secretario General de Naciones Unidas sobre Violencia contra la Niñez, World Vision, y El Centro Internacional Rey Abdullah bin Abdulaziz para el Diálogo Interreligioso e Intercultural (KAICIID, por sus siglas en inglés), con el objetivo de presentar las perspectivas de 7 religiones (Fe Bahai, Budismo, Cristianismo, Hinduismo, Islam, Judaismo, la fe Sij) acerca de los derechos y principios de la Convención sobre los Derechos del Niño, y destacar el papel a menudo indocumentado que las diversas tradiciones religiosas han jugado en la preparación, adopción, ratificación e implementación de la Convención. En su presentación Mazzarelli recordó que la Convención y las principales religiones del mundo comparten una misma visión de los niños y niñas, incluyendo una convicción fundamental en la santidad de la vida y la dignidad de los niños y niñas; un énfasis en la familia como el mejor ambiente para la crianza de los niños y las niñas; y una comprensión integral de sus necesidades físicas, emocionales, sociales y espirituales.

Mazzarelli destacó que “hay mucho por hacer por los derechos del niño y la niña”, por lo que encuentros como el que se desarrolló en Buenos Aires sirven para “trabajar más juntos los distintos sectores de la sociedad”, siendo que “hay que aprender a trabajar mejor entre los sectores religiosos y seculares, sin miedo”, ya que “ninguna religión de las que tomamos en cuenta para el estudio, afirma o justifica la violencia contra los niños y niñas”. En ese sentido, destacó la importancia de promover “alianzas multi-actor, dónde los diferentes sectores de la sociedad pueden unirse para un objetivo común”.

El evento contó con la presencia de líderes religiosos, incluyendo la Rabina Silvina Chemen, de la Comunidad Bet El, y Sima Baher, representante ante el diálogo interreligioso de la Comunidad Bahá’í de Uruguay, así como representantes de esfuerzos interreligiosos que integran el Comité de GNRC en Argentina como María Eugenia Crespo de la Iniciativa de Religiones Unidas (URI), que presentaron sus perspectivas e ideas acerca del rol de las comunidades de fe en la promoción y protección de los derechos de la niñez. Baher afirmó: “Bahá’u’lláh expresa en uno de Sus Escritos que ´La tierra es un solo país y la humanidad sus ciudadanos´, creo que este principio es la clave principal para defender cualquier derecho de un ser humano considerando que somos una sola familia humana y los derechos de cada integrante de esta familia, en especial sus integrantes más vulnerables que son los niños tienen que ser salvaguardados y respetados”. Adicionalmente, cabe destacar la presencia de la Directora del Registro de Cultos de Cancillería, Dra. Andrea de Vita; y la Profesora Alicia Blasco de la Dirección General de Responsabilidad Penal Juvenil.

Por su parte, el Dr. Norberto Liwski, miembro y vicepresidente del Comité por los Derechos del Niño entre 2003 y 2007, destacó las construcciones colectivas de los niños, niñas y adolescentes, porque “no existen de manera particular”, sino en comunión con otros y otras, enfatizando el trabajo que se realiza de manera conjunta, que es “el que arroja resultados y consigue logros duraderos”. Al referir sobre la situación de América Latina, Liwski puntualizó que del mismo modo que en América Latina se fue profundizando la democracia en los últimos 30 años, los derechos de los niños también fueron ganando espacio y que “no fueron avances en vano”, porque en la región “creció la voluntad política por reconocer sus derechos” y sintetizó: “ya no se puede eludir las voces de los niños, las niñas y los y las adolescentes”.

Paradójicamente también refirió a la actual situación en la que los niños y niñas son víctimas del sistema económico y de la violencia institucional. Señaló que la pobreza en el sector sigue aumentando y se estima que para fin de año el 58 % por ciento de las niñas y los niños argentinos estarán bajo la línea de pobreza y un 20 % no sabe si van a poder comer ese día, con lo que “no podemos dormir tranquilos”, recalcando una y otra vez que “no pueden dormir con hambre”. En ese mismo sentido, volvió a reclamar al Estado que no siga dilatando la designación de un Defensor o Defensora de los Derechos del Niño en Argentina, que hasta el momento sigue en proceso de decisión en el poder Legislativo nacional.

El mismo espíritu fue destacado por Luisa Brumana, representante de UNICEF en Argentina, que señaló que la lucha de GNRC y de varios organismos presentes en la jornada es también la lucha de UNICEF, con las mismas preocupaciones y los mismos objetivos de buscar espacios más dignos donde los derechos de los niños y las niñas sean respetados y ellos mismos se reconozcan como sujetos de derechos: “tenemos la obligación ética de levantar nuestra voz, frente a la injusticia y a las violaciones de los derechos humanos, especialmente de los niños, las niñas y adolescentes”, relató. “Espero que esto sea el inicio de una colaboración mucho más intensa con ustedes”, se comprometió manifestando así su interés de seguir profundizando el diálogo y la colaboración con la GNRC.

Como gesto de compromiso, Silvia Mazzarelli (GNRC Latinoamerica) y Ana Almada (miembro del Comité Gestor de GNRC Argentina) leyeron y entregaron a la Representante de UNICEF el comunicado que los 14 Comités de GNRC en la región emitieron en el marco de los 30 años de la Convención sobre los Derechos del Niño, y el pronunciamiento de GNRC Argentina sobre la situación de la niñez en Argentina, respectivamente. A través del comunicado regional los Comités de GNRC expresan su profunda preocupación por la creciente violencia en la región, en particular la violencia registrada en contra de niños, niñas y adolescentes en Ecuador, Chile, Bolivia, y Haití en el marco de las recientes manifestaciones sociales, así como en Colombia en su larga historia de violencia. Luisa Brumana indicó que hará llegar el comunicado al Director Regional de UNICEF.

También hicieron un valioso aporte varios activistas por los Derechos Humanos, en primera instancia Nora Cortiñas, Presidenta de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, que, al referir a los derechos de los niños y las niñas, apuntó a lo económico como la raíz de todos los problemas, puntualizando a la deuda externa como la causal del empobrecimiento de los países, y trayendo con ello la vulneración de todos los derechos. “No nos entretengamos diciendo hay tiempo, porque no hay tiempo para el hambre, no hay tiempo para las heridas que dejan las guerras…”, enfatizó “el tiempo es hoy, ahora… y la democracia se defiende en la calle, no mirando la televisión”, sintetizó. En ese mismo sentido, Elsa Pavón, Co Fundadora de Abuelas de Plaza de Mayo junto a “Chicha” Mariani, y primera en hallar a su nieta, hija de desaparecidos, destacó el “derecho a la identidad” que surgió a partir de la lucha de las “Abuelas”, para restablecer la identidad a los nietos y nietas de los desaparecidos y las desaparecidas, víctimas de la dictadura cívico militar de Argentina. En los siete años bajo el régimen militar, hasta 1983, al menos 500 niños y niñas fueron secuetrados mientras sus madres estaban presas.

Según manifestó Pavón, el concepto del derecho a la identidad fue muy novedoso en todo el mundo. Los artículos 7, 8 y 11 de la Convención sobre los Derechos del Niño que afirman que la identidad, la nacionalidad y la preservación de las relaciones familiares son derechos humanos para todos los niños y niñas del mundo, se trabajaron en las oficinas de las “Abuelas”, destacándose especialmente “la identidad biológica como un derecho”. Luego, Pavón se emocionó al recordar a “Chicha” Mariani, fallecida hace un año, quien buscó durante 42 años a su nieta desaparecida sin encontrarla.

Ese mismo espíritu fue el del Premio Nóbel de la Paz Adolfo Perez Esquivel, que como hombre de fe puso énfasis en la oración, señalando que cree mucho en el poder de la oración. Destacó no sólo la tarea de Mariani, a quien definió en su lucha por los derechos como alguien que “logró poner el amor en acción”, sino que también agradeció a Elsa Pavón por su lucha inclaudicable por el derecho a la identidad de los niños y las niñas, nietos y nietas de desaparecidos. Finalmente, Perez Esquivel precisó que “tenemos que buscar caminos de esperanza para ver cómo podemos cambiar todo esto”, en referencia a los movimientos anti- derecho y anti-democráticos que están creciendo en algunos países de América Latina. “Es muy triste lo que está pasando, pero siempre digo que no hay que dejar de sonreír a la vida, porque el día que uno deja de sonreír a la vida, es porque a uno lo vencieron… y eso: ¡nunca!”, dijo.

La mirada de los jóvenes se hizo presente a través de Sofía Urbina de GNRC Ecuador y miembro del Comité de Jóvenes de Arigatou International, que compartió aspectos del trabajo que los jóvenes vinculados a GNRC realizan en Ecuador y en otras partes del mundo, para dar a conocer los derechos de los niños, las niñas y adolescentes. Por otro lado, también participó la agrupación “Che Pibe” de Villa Fiorito, un barrio carenciado de la Ciudad de Buenos Aires, que relataron sobre los trabajos que realizan para la prevención del abuso sexual infantil, la atención de niños y niñas en situación de calle, y la eliminación de la violencia institucional. Por otra parte, de modo explícito indicó que “hay iglesias evangélicas que ejercen violencia sobre los jóvenes, razón por la cual los jóvenes de Che Pibe no se involucran en esos espacios”. Esa misma denuncia fue también realizada más tarde por el Pastor Néstor Míguez, presidente de la Federación Argentina de Iglesias Evangélicas (FAIE). La jornada concluyó con una oración interreligiosa liderada por el Rvdo. Gerardo Oberman, Presidente de la Iglesia Reformada de Argentina, donde se expusieron ruegos desde los pueblos originarios, y las comunidades Bahá’í, protestante, católica, busista y musulmana. El Sábado 23 de noviembre GNRC-Argentina organizó un circo por los derechos de la infancia, en la Aldea Jóvenes para la Paz, en Pilar, con la participación de más de 100 niños, niñas y adolescentes.

Sobre la GNRC
La GNRC es una iniciativa creada en el año 2000 por Arigatou International, una organización internacional e interreligiosa sin fines de lucro. En Argentina, la GNRC lleva a cabo acciones desde el año 2006. Entre las acciones más recientes se destacan actividades a nivel comunitario para empoderar a niños, niñas y jóvenes para que se expresen y reclamen sus derechos, y a nivel nacional para alentar a los tomadores de decisiones a implementar las recomendaciones del Comité de los Derechos del Niño para el gobierno argentino. GNRC-Argentina trabaja en alianza con otras instituciones y coaliciones, centrándose en el seguimiento a los Compromisos de la Declaración de Panamá, adoptada en mayo 2017 en el V Foro Mundial de la GNRC, para la eliminación de la violencia contra la niñez, y destacando especialmente la situación de violencia, pobreza y violaciones de los derechos humanos que afectan a niños, niñas y jóvenes en Argentina. Los miembros del Comité Gestor de GNRC-Argentina son: Consejo Latinoamericano de Iglesias, Servicio de Paz y Justicia, Iniciativa de Religiones Unidas, Asamblea Nacional Bahá’ì, Mutual Construyendo un Mundo Nuevo, Comunidad Dhammapada (Budismo Zen), Pastoral de Adicciones Zárate Campana.