Ultima cena: Jesús se entrega por todos

 

Invocación: Comenzamos este devocional en el nombre de nuestro Dios que tiene a su Reino en sus manos que es Padre, Hijo y Espíritu Santo, Amen.

Salmo: “La piedra que los constructores despreciaron se ha convertido en la piedra principal”. (Salmo 118:22)

Canto: Toma mi mano (C y F 124 estrofas 1 y 2)

Texto: Evangelio según San Mateo 26:26-29

Reflexión: En Éxodo 12,3-24 se dispone que antes de la salida de Egipto cada familia debía carnear un cordero, untar con su sangre los dinteles de la puerta; luego asar la carne y comerla con pan sin levadura y hierbas amargas. Esta comida se repite luego de la salida como una celebración de agradecimiento por el triunfo de Dios.

El simbolismo del cordero se trasladó a la comprensión cristiana, según la cual Cristo es el cordero pascual. Así como la sangre de aquel cordero en Egipto sirvió para prevenir a las familias hebreas de la muerte, la sangre de Jesús salva a los miembros del nuevo pacto. El cordero para la fiesta y como señal para los liberados ahora es Jesucristo, que se entrega para que ya no solo el pueblo de Israel sea liberado, sino toda la humanidad. Alrededor de la mesa nos reunimos, como comunidad, celebrando esta entrega, festejando y participando de la liberación que Cristo nos ofrece.

Oración:

Canto final: Toma mi mano hermano  (CyF 124) estrofas 3 y 4

Descargar en PDF



this is default footer data