Décimo tercer domingo después de Pentecostés

 

Escrito desde una perspectiva inclusiva por Norberto Rasch

INVOCACIÓN

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Nuestra ayuda es en el nombre del Señor quien hizo los cielos y la tierra.

Señor “yo confío en tu amor mi corazón se alegra porque tú me salvas. ¡Canto al Señor por el bien que me ha hecho!  (Salmo 13,5-6)

Oficiante:             ¡Vengan y adoremos al Señor…!

Respuesta:

Opción 1 (liturgia antigua): Gloria sea al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, como era al principio es ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén

Opción 2: (ver en):           Canto y Fe de América Latina Nro. 441-444

CONFESIÓN

Señor, nuevamente estamos aquí frente a ti para traer a tu presencia nuestra vida con todas sus fallas y transgresiones a tu voluntad. Pero no lo hacemos porque si, o porque está previsto en este momento en el orden de nuestra celebración. No, lo hacemos porque estas situaciones en nuestra vida nos pesan. Nos pesa el no haber logrado confiar plenamente en ti. Ésta es nuestra culpa más grande, la falta de confianza en ti, y desde allí parten una serie de situaciones que no podemos manejar y que nos abruman, que entorpecen nuestro caminar y hacen una sombra sobre aquellos logros que tímidamente podríamos traer ante ti. Señor a pesar de todo, sostennos en tu amor.

O:               ¡Señor, ten piedad…!

R:

   Opción 1 (lit.  antigua):   Dios ten piedad de nosotros. Cristo ten piedad de  nosotros.                             Dios ten piedad de nosotros

 Opción 2 (ver en):         Canto y Fe de América Latina Nro. 441-444

ANUNCIO DEL PERDÓN

“Vuélvanse a mí y yo me volveré‚ a ustedes. Yo el Señor lo afirmo”.              (Zacarías 1,3)

O:              Gloria a Dios en las alturas...

R:

Opción 1 (lit.  antigua): Y paz en la tierra para los hombres de buena voluntad. Amén. Amén. Amén.

Opción 2 (ver en):       Canto y Fe de América Latina Nro. 441-444

SALUDO

O: El Señor sea con ustedes.

R: Y con tu espíritu

ORACIÓN

Señor cuando percibimos que en nuestras situaciones diarias te haces presente; cuando percibimos que nuestra vida es tenida en cuenta; cuando nos sentimos interpretados y cuando experimentamos que nos recibes con gran amor y misericordia sentimos que el culto deja de ser una formalidad para dar lugar a tu presencia.

Es por ello que te pedimos, que en nuestras oraciones y también cuando escuchamos cada palabra nos toque en las situaciones de nuestra vida hoy aquí presentes. Que encontremos fuerza y consuelo en ellas. Permite que podamos recalar en tu voluntad y que sea la luz de nuestra vida y de la que nos rodean.

Amén

LECTURAS BÍBLICAS

Salmo 26, 1 – 8

Éxodo 3, 1 – 15

Romanos 12, 9 – 21

Mateo 16, 21 – 28

R:

Opción 1 (lit.  antigua): Aleluya. Aleluya. Aleluya.!

Opción 2 (ver en):     Canto y Fe de América Latina Nro. 441-444

CREDO

CREDO APOSTÓLICO:

Creo en Dios Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. Y en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra del Espíritu Santo, nació de la virgen María, padeció bajo el poder de Poncio Pilatos, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la diestra de Dios Padre todopoderoso, y desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa iglesia cristiana, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida perdurable. Amén.

ORACIÓN DE INTERCESIÓN

Padre celestial, podemos comenzar esta nueva semana llenos de fuerza y de esperanza toda vez que tengamos en claro que esta bajo tus designios y tu gobierno. Por ello te pedimos que dirijas nuestros pensamientos y humores de tal manera que la fuerza y convicción con que nos hemos regocijado en este culto no disminuya y desaparezca ni bien salimos a la calle y nos encontremos con las tensiones acostumbradas. Permítenos la apertura de dejar permear tu palabra en todas nuestras actividades diarias para que sean testimonio de tu poder y presencia.

Te agradecemos de que una y otra vez, más allá de nuestros alejamientos, con amor y paciencia nos alientas al regreso, al nuevo comienzo. No permitas que esto sea sobreentendido por nosotros, más bien anímanos a estar cada vez más atentos a no transitar una y otra vez caminos que no conducen a nada.

Permite que esta apertura hacia tu palabra se viva en las familias, entre las parejas, entre padres e hijos, pero que también podamos trascender con estas actitudes al vecindario.

Para aquellas personas con las que no podemos llevarnos tan bien, con las que tenemos problemas te pedimos en especial tu bondad y muéstranos los caminos que podamos andar para acercarnos a ellos.

Te pedimos por este planeta en que vivimos. Los humanos lo hemos llevado muy cerca del desastre final. Hemos ensuciado todo, contaminado todo y agredido a cuanta expresión de la naturaleza has creado. El milagro por el que te pedimos es que aprendamos a apreciarlo y a cuidarlo.

No permitas que pasemos de largo cuando podamos ayudar a alguien, en especial cuando pasamos frente a los que están solos en este mundo, los ancianos con sus necesidades,

  • Frente a los enfermos que no tienen a nadie que los visite
  • Frente a los enlutados y entristecidos, a los que tienen hambre
  • Frente a perseguidos.
  • Frente a las personas con discapacidad
  • (agregar peticiones de la propia comunidad)

Te pedimos por nuestra juventud y por los niños, hay espacios de su vida en las que no tenemos posibilidad de acompañarlos, no solo físicamente sino también en espacios de formación intelectual y espiritual. Guíalos y acompáñalos.

Señor danos fuerza para afrontar los desafíos de la vida.

Amén

PADRENUESTRO

Padrenuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo; el pan nuestro de cada día, dánoslo hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por los siglos de los siglos. Amén

BENDICIÓN

Amén, amén, amén

Himno