Domingo 7 de abril

 

5º domingo de Cuaresma, Iudica

Como seguían preguntándole, Jesús se enderezó y les dijo: -Aquel de ustedes que está libre de pecado, que le tire la primera piedra.

Juan 8,7

DESCARGAR EL AUDIO

¿Qué significa tirar la primera piedra?

En tiempos de Jesús, significaba ser testigo directo del delito. Tener la responsabilidad de la muerte prescripta por la ley para el culpable. Nadie pensaba que eso tuviera relación con los pecados propios.

Todavía hoy, la sentencia se usa para justificar el “dejar pasar” hechos aberrantes, cuyas víctimas son los más débiles, casi siempre mujeres y/o menores de edad.

Juan, el evangelista que escribe para que creamos y creyendo tengamos vida, va muy profundo cuando nos presenta este relato. Están presentes el respeto por la vida de todo ser humano, las posibilidades del perdón y el cambio de vida que siempre es posible. También la condena a una sociedad injusta e hipócrita.

Estoy inmersa en una sociedad sensibilizada por casos extremos de violencia doméstica, muertes que deshacen familias y comunidades. Y “primeras piedras” tiradas a culpables e inocentes, haciendo de culpables, víctimas, y de víctimas, culpables.

¡Cuánto tenemos que aprender de Jesús! Él nunca deja de señalar el pecado. No podemos desconocer su condena a la sociedad injusta. Pero nunca niega la posibilidad de perdón que sigue ofreciéndonos cada día.

Nos llama a no “tirar la primera piedra”. Sí, a reconocernos pecadores y confiar que también nos dice “vete y no peques más”.

Dios de misericordia, danos conciencia del pecado, del que como humanos no estamos libres. Ayúdanos a arrepentirnos, a aceptar y vivir el perdón. Danos fuerzas para trabajar por el cambio de nuestra sociedad injusta, sabiendo que sin ti nada podemos hacer. Por Jesucristo, Amén.

Noemí Geymonat Armand Ugón

Salmo 126,1-6; Isaías 43,16-21; Filipenses 3,8-16; Juan 8,1-11 Agenda Evangélica: Hebreos 5,7–9