Epifanía

Escrito por Norberto Rasch desde una mirada inclusiva

INVOCACIÓN

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Nuestra ayuda es en el nombre del Señor quien hizo los cielos y la tierra.

“La oscuridad cubre la tierra, la noche envuelve las naciones, pero el Señor brillará sobre ti y sobre ti aparecerá su gloria. Las naciones vendrán hacia tu luz, los reyes vendrán hacia el resplandor de tu amanecer”. (Isaías 60, 2-3)

Oficiante:              ¡Vengan y adoremos al Señor…!

Respuesta:

Opción 1 (liturgia antigua): Gloria sea al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, como era al

                              principio es ahora y siempre por los siglos de los siglos.

                              Amén

Opción 2: (ver en):           Canto y Fe de América Latina Nro. 441-444

CONFESIÓN

Señor que vergonzoso es a veces para nosotros que de personas de las que nunca lo hubiésemos imaginado, están preguntando por ti y esperan en ti con firmeza, mientras que nosotros estamos flojos en la convicción y en la acción.

Así ya fue antes, cuando reyes lejos de la fe en el Dios único, inclinaron sus rostros para adorarte y esperar en ti, Señor Jesucristo, mientras que tu propio pueblo no te tomaba en cuenta llegando hasta el desprecio por tu ofrecimiento de salvación.

Hoy por hoy es cada vez más un gesto de la normalidad cristiana que nosotros, que llevamos tu nombre te negamos, no te honramos y preferimos confiar más en nuestras habilidades que en ti.

Señor con este nuevo año que comienza queremos tomar en serio la posibilidad de revertir esta situación y volver a confiar plenamente en ti. Para ello necesitamos sentir que perdonas nuestras despreocupaciones y trasgresiones.

O:                  ¡Señor, ten piedad…!

R:

Opción 1 (lit.  antigua):       Dios ten piedad de nosotros. Cristo ten piedad de nosotros.                            

                              Dios ten piedad de nosotros

 Opción 2 (ver en):                 Canto y Fe de América Latina Nro. 441-444

ANUNCIO DEL PERDÓN

En la imagen del pastor que cuida de sus ovejas el, profeta Ezequiel anuncia: “Buscará‚ a las ovejas perdidas, traerá‚ a las extraviadas, vendará‚ a las que tengan alguna pata rota, ayudará‚ a las débiles. Ustedes son mis ovejas, yo soy su Dios, yo el Señor lo afirmo”. (Ezequiel 34,16,a.b.,31)

 

O:                  Gloria a Dios en las alturas...

R:

Opción 1 (lit.  antigua):       Y paz en la tierra para los hombres de buena voluntad.                              Amén. Amén. Amén.

Opción 2 (ver en):           Canto y Fe de América Latina Nro. 441-444

SALUDO

O: El Señor sea con ustedes.

R: Y con tu espíritu

ORACIÓN

Señor Jesucristo, tal como las últimas estrellas en el firmamento anuncian la llegada del nuevo día así tu presencia es el anuncio de que nuestras oscuridades llegan a su fin. Nuestra inseguridad se cambia por confianza y nuestro titubeo en paso firme.

Ya las luces de la Navidad se están apagando y lentamente comenzamos a desandar este nuevo año, pero el mensaje que has traído está siempre presente. La Buena Nueva es buena y nueva todos los días. Te agradecemos Señor, que la navidad no es un sueño sino una realidad significativa en nuestras vidas. Amén

LECTURAS BÍBLICAS

Salmo72,1-2.7-8.10-14

Isaías 60,1-6

Efesios 3,1-7

Juan 2, 13 – 25

R:

Opción 1 (lit.  antigua):       Aleluya. Aleluya. Aleluya.!

Opción 2 (ver en):            Canto y Fe de América Latina Nro. 441-444

CREDO

CREDO APOSTÓLICO:

Creo en Dios Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. Y en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra del Espíritu Santo, nació de la virgen María, padeció bajo el poder de Poncio Pilatos, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la diestra de Dios Padre todopoderoso, y desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa iglesia cristiana, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida perdurable. Amén.

Himno

SERMÓN

Himno

ORACIÓN DE INTERCESIÓN

Querido Padre en el cielo, tanto has amado a este mundo y su género humano que has enviado a tu propio y único hijo, para que todos los que en El crean no se pierdan y encuentren el camino al Reino de los Cielos.

Permite que tu amor genere en nosotros la convicción de que todos que creen no sean los que nos gustan y convienen.

Señor que se haga tu voluntad y que dejemos de lado nuestros patrones de medidas para adoptar los tuyos, que son de grandeza y comprensión. Que tu voluntad sea también la nuestra y no pretender dar vuelta las cosas a nuestro gusto.

Señor Jesús, que has llamado a tus seguidores de entre los judíos, los paganos y los gentiles para formar una gran comunidad sin distinciones, ni clases ni supremacías, sino que más bien has delegado responsabilidades y provisto distintos dones, eres el Señor de esta comunidad, pero nosotros somos mezquinos en hacer valer estos principios de convivencia entre nosotros. Sabemos que a la hora de explicar tus hechos, a la hora de interpretarlos hay entre nosotros grandes diferencias, tantas que muchas veces ha habido luchas, derramamiento de sangre, odios y rencores. Señor esto no es lo que pretendías, sino más bien que nos sirviéramos los unos a los otros. Ayúdanos a poner en último lugar en la lista de discusión estos asuntos y Permítenos tener la fuerza y la alegría de compartir todo aquello que nos une con fuerza.

Permite que a la distancia y aún sin conocernos podamos reconocer -gracias a ti-, a otro ser humano, quizá de otra raza o color de piel un hermano o una hermana.

Señor sabemos que por ti somos recibidos por tu sola gracia, permite que algo de eso lo experimentemos entre nosotros. No esperemos a que el otro merezca nuestra mano tendida, ayúdanos a tenerla siempre tendida.

Todo aquello que se encuentra en lo profundo de cada uno de nuestros corazones, en pedidos y agradecimientos, por otros y por nosotros, lo traemos ante Dios…

PADRENUESTRO

Padrenuestro, que estás en los cielos, santificado sea tu nombre; venga a nosotros tu reino; hágase tu voluntad, así en la tierra como en el cielo; el pan nuestro de cada día, dánoslo hoy; y perdónanos nuestras deudas, así como nosotros perdonamos a nuestros deudores; y no nos dejes caer en la tentación, mas líbranos del mal. Porque tuyo es el reino, y el poder, y la gloria, por los siglos de los siglos. Amén

BENDICIÓN

Amén, amén, amén

Himno