Lunes 26 de agosto

 

El Hijo del Hombre, tiene autoridad sobre el sábado.

Mateo 12,8

Los fariseos buscan un motivo para acusar a Jesús de no respetar las leyes del pueblo judío. Él les responde que las leyes están para priorizar al ser humano sobre todo lo demás.

Los primeros cristianos, guardaron el domingo, conmemorando que Jesús resucitó el primer día de la semana.

Trabajar seis días y descansar uno, sea cual fuere, por nuestra profesión u ocupación, – lo importante es dejar en nuestro día de reposo un tiempo para Dios, también para compartir con el prójimo. Si lo usamos para hacer daño o criticar, tampoco sirve.

No podemos disociar nuestro comportamiento en el día de descanso con nuestro obrar durante el resto de la semana, como si Dios sólo estuviera en el templo, y el resto de los días no nos viera y no supiera lo que hacemos o en qué andamos. En el plan de Dios, el día de des-canso es para nuestro esparcimiento, recreación, estar en familia, con nuestros amigos, pero también para meditación, reflexión, comunión con nuestros hermanos en la fe, para pedir que él nos acompañe en la semana laboral que se inicia, agradecer por todo lo que nos da y recibir su bendición.

Elijamos hacer el bien como forma de vida, porque si procuramos el bien de los demás, nosotros también somos más felices. Cada día Dios nos brinda una nueva oportunidad para que así sea, sólo basta con que le extendamos nuestros brazos y permitamos que él nos abrace con su inmenso amor.

Iris Bender

Mateo 12,1-14