Martes 27 de julio

Si he cometido algún delito que merezca la pena de muerte, no me niego a morir; pero si no hay nada de cierto en las cosas de que me acusan, nadie tiene el derecho de entregarme a ellos. Pido que el emperador mismo me juzgue.

Hechos 25,11

Era la 2° Guerra Mundial y mis padres estaban en medio de ella. Las bombas caían por todas partes y a cualquier hora. A cada rato tenían que correr a los refugios antiaéreos, y aun allí los escombros volaban por todas partes.

En eso mi madre quedó embarazada. ¡Qué momento inoportuno! Esa pequeña criatura era un problemón para mis padres. Venía a deshora. Sabían que no iba a ser nada fácil para sortear todos los problemas, pero no abortó. Llevó adelante el embarazo y dio gracias a Dios por ello.

Mi madre, que seguramente no era mejor mujer que otras, pudo por su fe firme en Jesucristo ser una mujer sumamente alegre, humilde pero grande en generosidad. Me hizo ver y conocer la alegría de pertenecer a Jesús y lo ventajoso que es hacerle caso.

Pablo también era un problema para los “responsables de la Fe” de ese lugar y en ese tiempo. Pensaban cómo eliminarlo. Pero Dios tiene un plan para cada uno, y nadie está demás, nadie “sobra”.

Por eso, porque absolutamente nadie sobra, Pablo pudo predicar la voluntad de Dios aun después de haber cometido el terrible pecado de perseguir y asesinar a los creyentes en Cristo.

Pablo pudo sentir y vivir en carne propia lo grande y todopoderoso que es Dios al recibir el mayor regalo que existe – el perdón de Dios. Esa fue su fuerza, el elemento base para toda su fe: el Perdón de Dios.

Por eso debo y quiero decir que toda persona que tuvo que ver alguna vez con un pecado, debe y puede pedirle a Dios el perdón. Dios, el único y justo, también te perdonará si se lo pides de corazón. Dios perdona con sabiduría inmensa, porque quiere que le sirvas con alegría y sinceridad. Vos no “sobrás”. Jesús quiere llevarte en sus manos.

Winfried Kaufmann

Hechos 25,1-12

Un comentario en «Martes 27 de julio»

  • el julio 27, 2021 a las 07:48
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    Que edificante la reflexión de hoy. “Nadie sobra en el Plan de Dios” Doy testimonio fiel del regalo del Perdón del Señor. Amén.

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