Miércoles 1 de enero

 

Año Nuevo

María guardaba todo esto en su corazón… Los pastores, por su parte, regresaron dando gloria y alabanza a Dios por todo lo que habían visto y oído.

Lucas 2,16-20

Al iniciar este nuevo año posiblemente lo hagamos con algo de sentimientos mezclados.

La alegría por lo nuevo: un nuevo año de esperanzas y proyecciones, por un lado, y por otro, el cansancio de lo que deja el festejo de fin de año, siendo éste, muchas veces reflejo del cansancio que acumula- mos durante todo el año.

Resuena en nuestra mente el deseo más escuchado y deseado: “que el nuevo año sea mejor que el que pasó”. Y que así sea, que el nuevo año sea bueno, lleno de alegría y esperanzas renovadas…

En el texto bíblico propuesto para este día también se nos habla del paso de un tiempo a otro, de una vida rutinaria, pesada, a una vida llena de esperanza…

Los pastores, después de recibir el anuncio de un nuevo tiempo, no se quedaron con lo que habían escuchado ni en la duda del “tal vez”  o en el “puede ser” sino que se pusieron en camino hacia esa nueva realidad de la que oyeron…

Que en este nuevo año podamos asumir la actitud de los pastores. “Guardemos en nuestro corazón” todo lo que hemos oído y lo que hemos deseado al iniciar el año, y pongámonos en camino “dando gloria y alabanza a Dios por todo lo que hemos visto y oído” y con la fe y esperanza puestas en El caminemos por este nuevo año, un nuevo tiempo que Dios nos regala. Acordémonos siempre: el año solo no podrá ser ni

nuevo ni bueno: será nuevo y bueno si decides vivir de forma renovada.

Feliz año nuevo.

Ricardo A. Becker

Salmo 8; Números 6,22-27; Gálatas 4,4-7; Lucas 2:16-24

Agenda Evangélica: Salmo 8,2-10; Josué 1,1-9; Lc 4,16-21; Santiago 4,13-15;

(P) Juan 14,1-6