Miércoles 7 de agosto

 

Deja que los muertos entierren a sus muertos.

Mateo 8,22

Muchas veces me han preguntado por qué Jesús dijo estas palabras…, ¿es que era capaz de dejar tirados los cuerpos de las personas amadas?

Para comprender un poco el espíritu con el que Jesús dijo esto voy a compartir algunas frases recurrentes en nuestra iglesia:

“Cuando me jubile voy a formar parte del grupo de visitación…” “Por ahora estoy tan ocupada con el trabajo y la familia, que ni bien

tenga el tiempo, voy a comprometerme más con las actividades…”

“En este momento mi economía es un caos, pero ni bien me ordene,

voy a comenzar a aportar…”

¿Cuántas veces le decimos a Jesús que lo queremos seguir, y cuán-tas más ponemos excusas a la hora de llevarlo a cabo?

Seguir a Jesús significa un cambio de vida, donde necesariamente tenemos que dejar cosas de lado y modificar nuestra lista de prioridades.

Jesús espera de nosotros una buena disposición y tiempo completo. Somos cristianos las 24 horas del día, durante los 365 días del año…, y eso no es fácil, menos en los tiempos en que vivimos, en que hay tantas urgencias que no nos da tiempo para lo importante.

Así relegamos nuestra familia, nuestra pareja, nuestros amigos, nuestra fe…, y la vida pasa, lentamente. Aunque a veces no tanto… A veces es más corta de lo que imaginábamos, y nos habrán quedado cosas por hacer y por vivir.

¿Cuál es tu prioridad? ¿Qué es lo que justo tenés que alcanzar a hacer antes de seguir a Jesús?

Señor, dame la sabiduría para que en mi lista de prioridades ante-ponga lo importante, no dejándome avasallar por lo urgente. Ayúdame a discernir entre tu llamado y el de tantas otras voces. Amén.

Estela Andersen

Mateo 8,18-22