Viernes 3 de septiembre

Míos son la plata y el oro. Este segundo templo será más hermoso que el primero. Entonces haré que haya paz en este lugar. Yo, el Señor todopoderoso, lo afirmo.

Hageo 2,8-9

Al leer el texto del libro del profeta Hageo podríamos llegar a pensar que Dios se fija en las apariencias, en la mayor o menor belleza del templo, en el tipo de materiales utilizados para su construcción y ornamentación, en la cantidad de oro y plata invertidos en sus adornos. Sin embargo, en realidad Dios simplemente contrasta cuánto estamos dispuestos a ofrendarle a él en comparación con lo que retenemos para nosotros mismos o para cuestiones triviales y secundarias.

No es Dios quien necesita de templos ni de construcciones materiales, sino que somos nosotros quienes necesitamos estos lugares de encuentro y de comunión. Poco importa si estos espacios son lujosos, si están ornamentados con oro o plata, ni de qué materiales están fabricados los utensilios para el Bautismo y la Santa Cena. Importa sí el espíritu que reina allí entre quienes se congregan. Pues, por más majestuoso e imponente que sea un templo o una catedral, si allí no se manifiesta el amor, la humildad y el espíritu de comunión y de servicio, de nada sirve. Sin embargo, el aspecto cuidado y mantenido del patio, de las paredes y del mobiliario de nuestros templos y capillas refleja a quienes allí se congregan, y lo que allí dentro se vive.

En el Nuevo Testamento vemos el llamado constante a la unidad, a construir la comunidad sobre el fundamento que es Cristo, y a deponer las rivalidades, el orgullo, los partidismos y las envidias, para ser edificados como piedras vivas en un templo espiritual.

¡Señor! ¿Qué es nuestro templo si tú no estás presente? ¿Qué tienen sus paredes, sus bancos y su altar? ¿Qué el coro melodioso o el órgano potente, si acaso tu presencia no habita en el lugar? (Culto Cristiano Nº 446)

Bernardo Raúl Spretz

Hageo 2,1-9

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *