Lunes 19 de enero

 

El Señor es mi luz y mi salvación, ¿de quién podré tener miedo? El Señor defiende mi vida, ¿a quién habré de temer?

 

Salmo 27,1

 

¿Quién no habrá experimentado el miedo alguna vez en su vida? Ya sea en la niñez o incluso en la edad adulta, me atrevo a afirmar que el miedo es una emoción que nos resulta muy familiar como especie humana. Evolutivamente, lo sentimos para actuar ante una amenaza y protegernos con el fin de sobrevivir y preservar la especie. Hoy en día, probablemente no lo sintamos con el propósito tan radical de sobrevivir, pero, en cierto modo, es verdad: sentimos miedo ante una amenaza para protegernos de algo que consideramos peligroso o que podría atentar contra nuestra integridad.
¿A qué le tememos? ¿A qué le temes? ¿Te has hecho alguna vez esta pregunta?
Hice la misma pregunta a varias personas de mi entorno y algunas de las respuestas que recibí fueron el miedo a perder la salud, a ciertos insectos, a la dependencia, a la soledad, al futuro, a quedarse sin trabajo, al fracaso y a la muerte, por mencionar algunos motivos.
Sean cuales fueren los motivos o las circunstancias que nos llevan a sentir miedo, la realidad es que el miedo está ahí, más presente de lo que nos gustaría, pero está. Lo sentimos, lo experimentamos, existe; no podemos escapar de él. Pero sí podemos depositarlo en alguien que nos asegura escucha, comprensión, cuidado, sostén y compañía. Ese alguien es Dios, que es luz y salvación, tal y como nos dice el salmista. Es quien nos libra del miedo, nos guía y nos protege.
¿Te animas a depositar en Dios todo lo que te causa miedo? Yo te animo a que pienses, aunque no sea del todo agradable, en todo aquello que te genera o podría generarte miedo, y a que lo deposites en Dios, quien, con su amor y comprensión, estoy segura de que te hará sentir alivio y protección, y aligerará la carga con la que caminas.
No tengas miedo, él guía tus pasos; tu nombre sabe y a tu lado está. Es el amigo que extiende sus brazos, no temas nada; él contigo va. (Cancionero Canto y Fe Nº 204)

 

Alexandra Löblein

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