4° domingo después de Epifanía | 4°en el año
Felices…
Mateo 5,3
Seré feliz cuando compre un auto. Seré feliz cuando tenga mi casa. Seré feliz cuando.. (cada quien puede hacer salir su proyección a futuro). ¿Cuándo serás feliz? ¿Qué necesitas? ¿Qué probabilidades hay de que suceda? ¿Cuánto tiempo durará? ¿Un año? ¿Cinco años? ¿Cincuenta años?
Jesús hace algunos cambios sobre el sentido de la felicidad y desde el vamos comienza hablando de bienaventurados… y en la primera
de todas va en profundidad. Bienaventurados los pobres de espíritu. Ante Dios, los pobres de espíritu no traen en sus manos nada que
Dios necesite, ni en sus corazones nada que lo impulse a aceptarlos.
Vienen en su pobreza esperando alimento.
Vienen en su fragilidad esperando ser reparados.
Vienen en su pecado esperando ser perdonados.
Vienen en su dolor esperando ser consolados.
Vienen con su enfermedad, esperando ser sanados.
No vienen a negociar con Dios, porque no tienen nada que ofrecer.
Es posible que la felicidad no se encuentre vinculada con el tener.
En tal caso, ¿Qué te parece si probamos con dejarnos educar por la pedagogía de Dios sobre ser bienaventurados?
Sergio López